Producción industrial china necesita más medidas de estímulo

PEKÍN (Reuters) – El crecimiento en la producción industrial de China cayó a un mínimo de 17 años en los primeros dos meses del año, lo que apunta a una mayor debilidad en la segunda mayor economía del mundo que probablemente conlleve más medidas de apoyo desde Pekín.

Sin embargo, la dispar serie de datos macroeconómicos publicados el jueves también mostró que la inversión inmobiliaria está repuntando, mientras que el comercio minorista avanzó a ritmo lento pero constante, lo que sugiere que la economía no está sufriendo una desaceleración aguda en la actualidad.

China está incrementando las medidas de apoyo, pero el estímulo se está demorando.

El primer ministro Li Keqiang anunció la semana pasada cientos de miles de millones de dólares en recortes adicionales de impuestos y gastos en infraestructura, pese a que las autoridades prometieron que no recurrirían a estímulos masivos como en el pasado, que produjeron rápidas recuperaciones en China.

“Los datos más recientes deberían aliviar parcialmente las preocupaciones sobre una fuerte desaceleración a principios de años”, dijo Capital Economics en una nota.

En particular, Capital Economics y otros señalaron que la inversión en infraestructuras no ha mejorado tanto como se esperaba después de que el Gobierno comenzara a acelerar los proyectos de carreteras y ferrocarriles el año pasado.

La producción industrial aumentó un 5,3 por ciento en enero-febrero, un porcentaje inferior a lo esperado. Se esperaba que el crecimiento se desacelerara desde el 5,7 por ciento de diciembre al 5,5 por ciento. Si se elimina la distorsión estacional, la producción aumentó un 6,1 por ciento en los dos meses, dijo la Oficina Nacional de Estadísticas.

Por otra parte, el crecimiento en la inversión en activos fijos, un importante motor de crecimiento en el pasado, se aceleró al 6,1 por ciento en los primeros dos meses de este año, un poco más de lo que los analistas esperaban, y por encima del 5,9 por ciento en 2018. Gran parte del incremento parecía relacionado con la recuperación de la inversión inmobiliaria, que se aceleró a un máximo de cinco años, en el 11,6 por ciento.

La inversión en infraestructuras, en la que el Gobierno confía en gran medida para impulsar una recuperación económica, aumentó un 4,3 por ciento interanual.

Las ventas minoristas también fueron ligeramente mejores de lo esperado, con un aumento en la cifra del 8,2 por ciento en enero-febrero con respecto al año anterior, en línea con el dato de diciembre.

Además de los estímulos fiscales, que incluyen un mayor gasto de los gobiernos locales y recortes de impuestos, también se espera un mayor apoyo por la vía de la política monetaria este año.

El Banco Popular de China (PBOC) ya ha recortado las exigencias de reservas de los bancos cinco veces durante el último año, la última en enero, y se esperan más reducciones en el próximo trimestre para liberar más fondos para préstamos.

Los reguladores han ordenado a los grandes bancos que aumenten los préstamos a las empresas más pequeñas en más del 30 por ciento este año, a pesar del riesgo de que aumente la morosidad.

Un recorte de los tipos de interés se considera un último recurso si otras medidas no logran frenar la ralentización de la economía.