En la Ruta de la Seda, Chancay sería el megapuerto de Sudamérica

Chancay será megapuerto, parte importante de la nueva Ruta de la Seda

EXPRESO.- El ministro de Economía y Finanzas, Carlos Oliva, destacó que su cartera se ha reunido con el consorcio chino Cosco Shipping Ports que construirá con la minera Volcan el puerto de Chancay, y adelantó que será un hub portuario para la conexión de toda Sudamérica con Asia.

El presidente, Martín Vizcarra, anunció en enero pasado la construcción de un gran puerto en Chancay y dijo que permitirá al país ofrecer la mejor oferta portuaria de Sudamérica.
El terminal portuario se construirá gracias a la asociación estratégica de la empresa china Cosco Shipping Ports Limited con la empresa peruana Terminales Portuarios Chancay, subsidiaria de la minera Volcan.
«En puertos, tenemos unas grandes inversiones. El puerto de Salaverry, el puerto de Pisco, que entre los dos son cerca de 600 millones de dólares (de inversión). Y en enero de este año hemos tenido la muy buena noticia del puerto de Chancay, con una inversión de 3.000 millones de dólares», sostuvo el ministro Oliva.
La intención es que el puerto de Chancay concentre la carga de trasbordo para toda la costa oeste de Sudamérica y sea «el punto neurálgico» de la conexión comercial de China. Chancay tendrá la capacidad de recibir embarcaciones Triple E, considerados los barcos porta contenedores más grandes del mundo, y atender el crecimiento de la demanda portuaria, además de reducir costos y sobrecostos.
 “Están pensando en una zona económica especial que permita por ejemplo a Huawei, una de las empresas más grandes de China, hacer en el país el ensamblaje de los teléfonos. El plan que tenemos es enorme”, subrayó.

Anunció al respecto que el MEF presentará un proyecto de ley al Legislativo para relanzar las zonas económicas especiales, conocidas también como zonas francas, y que el nuevo marco legal buscará atraer inversión vinculada a ciencia y tecnología “para crear un nuevo motor de crecimiento para la economía”, manifestó.

Reveló que el proyecto se viene trabajando hace meses y dijo que la mejora es necesaria porque la actual zona franca no está dando resultados.

Oliva informó también que el Ejecutivo trabaja el Plan de Infraestructura, que forma parte de la Política Nacional de Competitividad y Productividad (PNCP) con el Banco Interamericano de Desarrollo y el Reino Unido, y que estará listo “en un par de meses”, indicó. El plan consiste en identificar áreas geográficas del territorio que pueden abarcar una o más regiones para realizar proyectos multisectoriales. “Hemos tenido siempre la mala práctica de ver todo de manera muy sectorial y acá el éxito es que los sectores se pueden articular”, puntualizó.

De otro lado, la a iniciativa china «Belt and Road» (BRI), lanzada en 2013 y conocida también como la Nueva Ruta de la Seda, es un conjunto de infraestructuras que busca conectar China, por tierra y por mar, con Asia, Europa, África y Latinoamérica.

El Gobierno de Pekín sostiene que la BRI es «una iniciativa económica que busca impulsar el desarrollo económico», tal y como ha dicho en el Foro Económico Mundial de Jordania Li Chengwen, encargado de la cooperación con otros Estados del Ministerio de Exteriores chino. Li ha destacado que «el espíritu de la BRI refleja la tolerancia, la apertura, la paz y el intercambio de experiencias y de cooperación». Según el representante ministerial, se han sumado a la iniciativa 124 países de todo el mundo y más de 200 organizaciones. 
En Europa, Italia fue el último país -y el primero del G7- que se unió a la Ruta de la Seda con la firma de un memorándum con China, después de que lo hicieran Portugal, Bulgaria, Croacia, la República Checa, Hungría, Grecia, Malta, Estonia, Letonia, Lituana, Eslovaquia y Eslovenia. 
La Ruta de la Seda, trazada hace 1,500 años para transportar mercancías de China al Mediterráneo, unirá al gigante asiático ahora con 74 países en Asia, Europa, África y Latinoamérica a través de seis corredores.