Rehenes de Diosdado

Diosdado Cabello y Nicolás Maduro
Jorge Morelli

Según el diario El Español, la semana pasada Trump, Putin y Guaidó tenían arreglado con Maduro el exilio para este, pero el número dos, Diosdado Cabello, se negó de plano. Si es cierto, el hombre fuerte en Venezuela hoy es Cabello. Nicolás Maduro es su rehén.

El diario revela, de fuentes de la negociación del fallido exilio, que Vladimir Putin había aceptado el esquema luego de que Juan Guaidó le ofreciera garantías de que la enorme deuda de Venezuela a Rusia sería reconocida por su gobierno. Se acordó que Maduro se iría a Cuba o a la República Dominicana, posiblemente camino de Moscú. El diario añade que ya había un avión preparado.

Solo que no contaban con Diosdado.

Diosdado no estaba en condiciones de conseguir una salida. Tiene una orden de captura internacional de la DEA, que lo acusa de operar un cartel chavista del narcotráfico aliado de las FARC. Según El Nuevo País, además, es la perfecta cabeza de turco. “Trump lo quiere preso, a Putin no le va nada en su destino” y Juan Guaidó necesita “darle al pueblo alguien que pague su desesperación”. Para Diosdado no había salida.

Ocurre, sin embargo, que Diosdado controla hasta el momento el Ejército de Venezuela o al menos parte de él, aunque sea solo “como representante de los jefes militares ante el régimen más que como su líder”, según El Nuevo País. Como no tenía salida, se negó a acatar los términos negociados para Maduro.

Todo esto fue calculadamente hecho público por John Bolton, asesor de la Casa Blanca, para agudizar las contradicciones al interior de lo que queda de la dictadura venezolana. Bolton dijo que «el ministro de Defensa, el presidente del Tribunal Supremo y el jefe de la Guardia Presidencial han sido identificados como quienes estaban negociando con la oposición». Y añadió: «si eres Nicolás Maduro, ¿podrías seguir mirando a la cara a tu ministro de Defensa y confiar en él? No lo creo. Pienso que Maduro está ahora dentro de una botella llena de escorpiones y ya es todo cuestión de tiempo».

Pero en el nuevo escenario Maduro ya no manda. Diosdado es el que manda hoy. E impide la salida de Maduro, que es su rehén.

Hay, por último, otra pieza importante en el rompecabezas armado por el diario español, a quien desde el Perú deberíamos prestar mucha atención. Este es Tareck El Aissami, ex ministro de origen libanés y negociador petrolero venezolano en la OPEP a a quien, según el diario, se considera “el enlace del régimen chavista con Irán y el grupo terrorista chií Hizbulah, que utiliza a Venezuela como base de operaciones en el cono sur americano”. En el confuso escenario de la extorsión a la mayor mina de cobre del Perú en Las Bambas, apareció desde un inicio también un agente vinculado a Irán. Esta puede ser la pieza clave del que será el intento de controlar, ya sin el petróleo venezolano, los recursos naturales estratégicos para el siglo XXI en esta parte del continente: el cobre, el litio, el oro y el agua.