Noticias que llegan del futuro

Jorge Morelli

El interés de China en el Perú es medular para llegar al Brasil, que es el mercado más grande en América del Sur. En el mediano plazo, desde Paita a Yurimaguas por carretera y por el Amazonas hasta Manaos, el centro industrial del norte de Brasil. China también llegará al Brasil, según Martín Vizcarra y Evo Morales, por el sur en tren desde Ilo y Bolivia, a través del Mato Grosso, hasta Sao Paulo.

China decide entonces invertir tres mil millones de dólares en un punto intermedio entre Paita e Ilo: el megapuerto de Chancay con sus 17 metros de fondo. Solo allí pueden acoderar buques triple E, de medio kilómetro de largo y 20 mil contenedores por viaje. Chancay será el centro de distribución por cabotaje no solo a Paita e Ilo, sino a Guayaquil y Colombia por el norte y a Mejillones por el sur.

Hace muy poco, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, fue el representante más destacado de Sudamérica en el segundo foro mundial de la Ruta de la Seda en Pekín. Firmó con China otra vía férrea distinta, que no pasará por Bolivia, desde Sao Paulo hasta el megapuerto de Luksic en Mejillones-Antofagasta en el Pacífico. También un cable submarino desde Valparaíso al Asia que hará de Santiago el centro de las comunicaciones y las finanzas de la costa del Pacífico. Chile tiene además, como el Perú y Bolivia, cobre y litio para la producción de baterías y autos eléctricos que exportar a los mercados de Sao Paulo y Buenos Aires. 

No obstante, la posición de Chancay es estratégica respecto del norte y sur de Sudamérica. No por el mercado peruano, que es relativamente limitado, sino por la producción minera del centro que saldrá en lo sucesivo directamente a Chancay y a China. Por allí llegarán también los equipos y productos chinos al centro del Perú, a Lima y al norte y sur chicos, para la eventual producción masiva de equipos de comunicaciones de Huawei en Chancay y otros espacios cercanos para ser distribuidos luego a todos los mercados de América del Sur.  

El puerto de Chancay estará operativo para el Bicentenario en dos años o dos años y medio. El desarrollo de su área industrial tomará quizá año y medio adicional. Son cuatro años. Este horizonte abre un corto plazo en que los miles de contenedores que no irán al cabotaje se moverán en camiones desde Chancay hacia grandes almacenes en el área de la conexión de la Panamericana Norte con la Carretera Central y la Panamericana Sur, para su distribución posterior en redes locales y regionales.

De allí la urgencia crucial de una vía férrea que conecte a Chancay con el Ferrocarril Central, ya sea el tren de cercanías o directamente -a la Refinería de Zinc de Cajamarquilla en Huachipa, son solo 106 kilómetros con una inversión aproximada de 130 millones de dólares-. Por allí pasará en lo sucesivo la mayor parte del PBI del Perú. Son las noticias que vienen del futuro.