El Sol digital

Ramiro F. Prialé

El anuncio de Facebook de que planea emitir una moneda digital llamada Libra con un potencial de adopción instantáneo de más de 2.7 billones de usuarios ha remecido la banca central y privada de todo el mundo.  Facebook anunció la criptomoneda Libra el 18 de junio, y dijo que será una “moneda estable” con un valor vinculado a una cesta de monedas y activos.

Facebook no tiene que convencer a la gente para que se registre: los tiene, y Libra se integrará en las aplicaciones que ya forman parte de su vida diaria.

El Banco de Pagos Internacionales (BIS) en Basilea, Suiza, es el banco para los banqueros centrales globales, un verdadero peso pesado que, tras el anuncio de Facebook, ha acelerado el ritmo de interés en las criptomonedas.

Agustín Carstens, jefe de BIS, dijo en marzo que los bancos centrales «no veían valor» en la creación de una moneda digital del banco central. Tras el anuncio de la Libra, Carstens cambió de enfoque. El 30 de junio, el BIS emitió su informe anual, la cuarta parte dedicada por completo al papel de las Big Techs en las finanzas. El BIS ya está trabajando con bancos centrales que están desarrollando monedas digitales. “Muchos bancos centrales están trabajando en ello; estamos trabajando en ello, apoyándolos» – dijo Carsten.

Las firmas de tecnología están involucradas en todo, desde ofrecer crédito, prestar dinero hasta emitir divisas—, son una fuerza con la cual lidiar, agrega.

En vista de esto, el BIS planea iniciar un centro de innovación para la tecnología financiera. La Comunidad Europea acaba de anunciar también la creación de un centro de investigación de tecnologías Blockchain.

El banco central de Suecia ya está trabajando en el desarrollo de una moneda digital.

Los banqueros centrales están especialmente preocupados por entrar en acción antes de que la gran tecnología domine el campo.

Con 2.7 mil millones de clientes en toda su plataforma (que incluye Instagram, Messenger y WhatsApp), Facebook tiene una base de usuarios como ninguna otra. La Libra no será una criptomoneda más. Tiene carácter disruptivo y cambiará las reglas del comercio global.

¿Qué pasaría si el BCR lanza el Sol Digital de curso legal, redimible por billetes en cualquier banco, que se deposita e intercambia a través de billeteras electrónicas habilitadas por la Reniec junto con el DNI electrónico?

Las transacciones en dinero físico de negocios pasibles de asaltos desaparecerán cuando se masifiquen los pagos con billetera electrónica. ¿Cómo asaltar a una persona que nunca lleva dinero físico?

Se acelerará la circulación de dinero digital. Se podrán hacer depósitos en cuentas bancarias que generen intereses. La trazabilidad de cada transacción permitirá a la Sunat auditar el movimiento de cuentas informales a nivel individual. Mientras haya billetes físicos habrá anonimato e informalidad. La billetera electrónica es un instrumento para la recaudación tributaria.

El gobierno podrá llegar directamente al bolsillo de los segmentos más vulnerables a costo cero.

En relación a la lucha anticorrupción, nunca la frase «sigue la ruta del dinero» habrá tenido un instrumento tan útil como el Sol digital y la billetera electrónica. Desarrolladas bajo tecnología Blockchain, todas las transacciones son auditables, trazables, confiables y seguras.

¿Hará el BCR un gesto en esta dirección?, ¿pensará en los beneficios para el país?

La respuesta dependerá de para quién creemos que trabaja el BCR.

Una vez más será una fuerza externa la que forzará corregir una anomalía del libre mercado. Como lo fue Lava Jato para la anomalía política y judicial del país, la Libra obligará a todos los bancos a repensar su modelo de negocio.