¡DDHH contra seres humanos!

Sergio Tapia

La producción de sentencias por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (la Corte IDH de San José, Costa Rica), sorprende por las paradojas y las aporías en las que suele incurrir. Por más que se suponga que tienen por base y fundamento una Convención “Americana” sobre Derechos Humanos, que cobija a todo ser humano, parece que no es la inteligencia lo que distingue a esa Corte que de derecho humano le falta muchísimo.

Resulta que tanto la Corte IDH, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (la CIDH de Washington, EEUU), abominan el derecho a la vida del nonato, porque son abortistas. Incurriendo en el contrasentido más espantoso, porque en nombre de los derechos humanos niegan el inicio de la vida humana, algo que es característico y propio de los tribunales, cuando son revolucionarios.

La Corte IDH es una instancia judicial para Estados, y no tribunal penal internacional contra personas. Sin embargo, promueve el juzgamiento de personas, festinando trámites y sin observar sus propios procedimientos. Realiza persecución judicial contra sus enemigos ideológicos; es decir, contra los que son políticamente contrarios a gobiernos de izquierdas marxistas en las Américas.

La Corte IDH no es marxista por su origen, ni por los fines que le fueron establecidos, ni por las atribuciones que le fueron conferidas. Pero, sí lo es por su composición, por las personas que la integran, debido a la ideología que portan.

La concepción marxista es deshumanizadora y deshumanizante. No solo atenta contra el inicio de la vida humana, sino contra otras manifestaciones e importantes derechos fundamentales del hombre.

La CIDH y la Corte IDH tienen elementos marxistas que las saturan en su composición, y son manipuladas para emplazar con furor a quien consideran rival ideológico de las izquierdas de cada país latinoamericano. Son pues,  Comisión y Corte ideologizadas, que arremeten contra los contrarios de la Revolución marxista.

Sucede con frecuencia, que hay sistemáticos pronunciamientos contra los militares de las Américas, quienes en sus países de origen combatieron la guerrilla y el terrorismo marxistas ejecutados miserablemente para capturar violentamente el poder político, causando desgracias humanas. Y los DDHH así tergiversados son negadores de los auténticos derechos humanos a los enemigos de la Revolución: Son re-sentenciados en juicios sin justicia, no se les reconoce ninguna causal eximente ni atenuante de la responsabilidad penal que son conquistas de la civilización y expresiones de auténtico humanismo. En contraste, esos organismos interamericanos de falsos derechos humanos son tolerantes y benefactores para con los terroristas y para con todo delincuente por motivación ideológica. La balanza es injusta, perdonan siempre al criminal de izquierda y condenan sistemáticamente al gobernante y al militar servidor del orden y contrario a la subversión ideológica.

Los derechos humanos son una construcción legislativa supletoria al derecho interno de los Estados. Sin embargo, la Corte IDH somete la soberanía estatal exigiendo transformaciones constitucionales para pervertir el orden jurídico y trastocarlo al antojo de las apetencias ideologizadoras. Introduce temas como el aborto, la presunta obligatoriedad del matrimonio homosexual, la invalidez de la atribución de la autoridad política de conceder indultos y amnistías, etc.

La reforma del sistema interamericano reposa en los Cancilleres de los países americanos y sus embajadores ante la Organización de los Estados Americanos, quienes reunidos en el seno de sus dos órganos principales, la Suprema Asamblea General y en el Consejo Permanente, tienen en sus manos reformar y recuperar el destino del sistema interamericano de DDHH. Lamentablemente, no podemos confiar en los que el Perú y otras naciones tienen, lo que explica la existencia del problema del trastocamiento de los DDHH.

El Perú, en este año, promovió que la Asamblea General de la OEA designe a la connotada caviar Mantilla como miembro de la CIDH en sustitución del saliente y también caviar Francisco Eguiguren. Y hay noticias de que el Canciller peruano estaría promoviendo la candidatura a la Corte IDH del actual miembro del tribunal constitucional Eloy Espinosa-Saldaña (de quien se sostiene que es el “Ojitos” mencionado en las agendas de Nadine, y sería quien falseó información acerca del título de “doctor en derecho”, y quien fue constitucionalmente denunciado por la irregular sustitución de la sentencia que declaró que el caso El Frontón no es de Lesa Humanidad, affaire del que la actual Corte IDH lo salvó de ser investigado. Así es, “no pudo ser investigado” por esas vulneraciones que la Corte IDH perpetra contra la soberanía estatal y el orden constitucional de nuestros países.