Disolver y devolver

Renán Gorriti

Por el lejano hilo telefónico, escuché a mi hijo decirme: El Perú es ingobernable. El Congreso una brutalidad. Los jueces y la ley, un pantano negro. Deben pasar unos diez años para que retoñen nuevas generaciones que descontaminen lo que hoy pasan. Si se educan en valores y civismo. Si se disciplinan para el trabajo.  En tanto, gruesas lágrimas de dolor han de pasar por falta de educación y no exactamente de economía. Aunque se llenen las alforjas del Estado y sus reservas, se la llevan los presidentes y sus cortes de funcionarios de los que ya están saliendo sus nombres. Todo lo que aquí  pasa, padre, se ve por todo el mundo. Desde las salvajadas del machismo y el feminismo, y sus descalabros hasta el robo y secuestros en una ley de la calle donde no se respeta la vida que no vale nada. Aquí, en los bolsillos de los peruanos meten la mano los delincuentes y el Estado para los gobernantes… Me quedé sin habla, Y mi optimismo bajó a velocidad de un aerolito. Más tarde, cuando compraba una bebida en la bodega pregunté a dos jóvenes universitarios allí que conversaban animadamente.

  • ¿Cuándo saldremos de leprosos a pesar de tener todo para curarnos?
  • Uff, señor, unos treinta años, tres generaciones por lo menos, si ocurre un milagro y cambiamos  la Constitución, los reglamentos de las leyes y las leyes chuecas que permiten el cobro de las coimas y retrasos por años de los daños. Y otro añadió, -Pero sobre todo, que haya educación por siempre, que sea permanente, ininterrumpida,, de principio a fin, como en Chile que todo paga el Estado sin ser “comunista”  como nos meten el cuco acá, por ignorantes. Y el miedo es lo que asusta, el miedo es el peor dictador dentro de la democracia. Eso debemos disolver. Una educación que entrene, que eduque, que sea productiva, que nos forme para hacer las cosas bien. Eso es la inversión que se llevaron y que nos deben devolver. Y competir.

 

Les pregunté en qué gastaban más y cuál era su angustia: -La educación es carísima y exclusiva, señor, que no es gratuita, que es muy cara, suben los alimentos y servicios, da miedo, pero tenemos que adaptarnos. La república disolvió nuestra aguerrida identidad incaica por el perfume colonial que hoy es rancia como un abrigo apolillado.

No me lo decían con un rictus despreciable en sus frescos rostros que inyectaban el optimismo que siempre agrada a un hombre mayor. Lucían sonrisas y les brillaban los ojos. ¿Y cómo lo harían? -Trabajar más y estudiar más, en lo que sea. Y como sea.  Pero no solo como operadores sino como jefes máximos. Y de asesores, los mayores, los sabios.

 Muchos jóvenes se quedan en el camino, muy pobres. Y cuando nos vemos, nos entra honda pena verlos así. Claro, hay amigos, que sabemos les va bien económicamente, pero salen en los diarios con la mala fama imitando a sus padres, en los lavados de activos, los robos, usted sabe. Pero está bien que vayan presos, con aquellos que están presos. – Pero, ¿en que los beneficia, qué ganan ustedes con eso? -Que paguen sus delitos, Ese señor que disolvió el Congreso, quiere salir a su casa, a Japón a disfrutar su plata,  ¿Su plata? Es la nuestra, nuestro PBI de años y mire como estamos, evadiendo el impuesto, porque somos pobres y la clase media ni existe, siempre fue pobre. Pidamos ese dinero al Japón, como el de todos los maléficos de Odebrecht.

– Ahora quiere sacar a su hija, también, para que sea presidenta, para ganar más dinero y poder. Raudamente ya lo ganó sin llegar al poder. Entonces respondí que “ En  EEUU, , el reo sale de prisión después de haber cumplido su condena por conducta criminal, pero si no paga lo que robó, entonces no sale. Así debiera ser acá, a ver si les queda ganas”.

-Señor, de qué me sirve que el chino, el cholo, el gringo, estén donde estén si tras disolver lo sacan pronto como a la hija y no vamos a recibir ni un sol. NO van a devolver. Quieren saquear más. Y no pasa nada, porque la moral pública está muerta y  estamos velándola. Porque si devolvieran nuestro dinero, ¿quién querría robar? ¿Qué negocio tan menso es ése?, Pero nadie ha tocado ese punto, porque con ese dinero podríamos estudiar gratuitamente, mirarnos como hermanos sin envidia,  y ser el mejor patrimonio humano para el país con la maravillosa riqueza que nos dio Dios. Y Paolo Guerrero y la Foca Farfán, con una mano en el pecho y la otra con chela. La verdad, tener ese dinero devuelto, eso sí nos ayudaría, en el acto.. Cómo para ir a ver a los jueces y fiscales y pedirles que sea ese el principal requisito y así lo haremos. Sí, señor.

-Lo haremos, fue un gusto señor- Y se fueron alegres, cubiertos con sus capuchas bajo la garúa fina de este invierno limeño. Y mientras yo terminaba la bebida, vi la Tv., escuchaba los entredichos de los inmunes e impunes, de sus majaderías y ataques, sus negocios, sus dineros, sus desbordes y preocupaciones a tomar para cobrar las inversiones, y evitar la prisión apenas acaben su mandato.

Tienen que pedir, quedarse, sangrar. Y lo harán. Los jóvenes que son la mayor  parte del país, me dijeron que nada podría importarles nuestros problemas. Mientras tanto mire Ud. el país real, vea los triunfos en los juegos panamericanos, con  jóvenes peruanos conquistando medallas de oro con honor y sacrificio. Sin pedir nada, y por el contrario, dando alegría a un pueblo desenganchado de la avaricia altureña del poder. ¿Robos? Estafas, asesinatos por plata y por celulares, ¡No faltaba más! Eso se da en todo país. De aquí de la curul no nos sacan ni muertos, -dicen- mientras el país votó porque se vayan con el desconsiderado, inmoral y cínico Fiscal Supremo Chávarry, a quien por delitos contra la administración de justicia, calificamos de impostor haciéndonos creer que era un hombre pero no defiende el patrimonio material y  humano del país, y es blindado por un Congreso francamente vasallo y corrupto, que hace agua  ante el fantasma de ser disuelto el y no poder cobrar las francachelas que no les alcanza para comer, según dicen, burlándose y defecando sobre la voluntad popular. Y para voltear la torta el desventurado parlamento declara incapaz a un presidente provinciano, jalado por la camiseta y obstruido por donde camine,  porque ha movido la desinfección del país, pidiendo que se vayan todos incluido él. “Presidente, cierre el Congreso” y el terco moqueguano, como la mula tira al maíz, vuelve y pide unidad como si el agua se pudiera juntar con el aceite. ¡Cuál comprensión! Mírelo bien por entero! Otra vez, Andrés… Mientras lo engañan prometiéndole otra vez que sí, aprobar sus iniciativas  pero con sorna haciendo lo contrario, porque ese veneno los mata. Y este Congreso, con desparpajo, le pide ahora, vacancia,  para no adelantar las elecciones, para librarse del  inocentón y poner en su lugar a una bella veleta política que desde el Congreso trabajó como topo para remplazarlo desde la vicepresidencia, es lo cierto y dicho. La carta oculta de Alan García, es el as en la mesa. . Pensando y especulando, confundidos e indecisos no vemos candidatos con equipos y seres con aplomo y personalidad como inteligencia, preparación y astucia, a que salgan en número suficiente en nombre de la decencia, a postular a la Presidencia. No hay nadie en el horizonte para solucionar los problemas de los hogares del país.

Pruebas al canto: Desde que amanece hasta que anochece la radio, televisión y diarios solo hablan de ellos, ni ciencia ni tecnología, ni cultura. Todo es  entre ellos, no hacen ni rehacen partidos, no enseñan, no entrenan o preparan, sus locales están cerrados, quieren reelegirse, ¿Vacar a Vizcarra por incapacidad?  ¡Qué significa esto!, ¿Hay jóvenes? PUES, NO. Ellos serán los mismos. Ni sombra de cambios contra la podrida Constitución por añeja y desactualizada, Oh, sería una herejía, ¡cómo te atreves!  Tampoco tocar, oh, utopía, ni quemar los diabólicos reglamentos donde se llevan en paila, el patrimonio y la vida de la gente que pide reivindicación y justicia por el despojo a sus ingresos y propiedades. No hay un solo equipo técnico con visión de país, ni una actitud de equipo, solo charlatanes ilusos que vocean majaderías, como si el poder fuera jugar al trompo entre Batman y el Pingüino. ¡Que ignorancia, qué absurdo! La falta de alcance y  responsabilidad. ¿A estas alturas?, no, así, no. NO.

Modernidad, claridad, organización, comunicación, coherencia, actitud de cambio. NO hay. Enfrentamiento y dispersión, caos, falta de liderazgo y voluntad, eso Si hay. Disuelve y devuelve. Entonces, la encuesta dice: Gana el voto nulo, pero no escojas el voto en blanco porque lo suman beneficiando al ganador y no al perdedor. Por eso es que los congresistas de Fuerza Popular, Keiko, sacaron menos votos y los votos en blanco de protesta  fueron a sumarse a ellos y ganaron este congreso fétido, una mayoría sin saber  leer y escribir y cuesta ahora sacarlos. Por eso es que los grupos del pueblo se enfrentan entre sí, divididos, por ver las cosas con un solo ojo, por pensar con una parte del cerebro y con la mitad de su realismo, intoxicados de Dios, abrazados a sus demonios. Pobres pero elitistas. Bandera, patria, es mentira. Pero anhelamos veladamente la cofradía  Mi patria chica, es mi bolsillo. Mi sangre aunque plebeya también tiñe de rojo, pero mi pretensión es un añorado perfume colonial. Cambiados pero siempre los mismos. Olga, no pretendas engañarme… Este es el valioso archivo de nuestros diez mil años de existencia, entre una pila de grumos.