Perú 2021 – II

Ramiro F. Prialé

En artículo previo planteamos el outsourcing de Estado como una propuesta disruptiva, sobre la manera de conducir los proyectos de infraestructura, para el 2021.

La segunda propuesta no es disruptiva. Se trata de cumplir con lo que dice la Constitución y tiene que ver con la libertad de los mercados. El articulo Artículo 58 de la Constitución dice que somos una Economía Social de Mercado: “La iniciativa privada es libre. Se ejerce en una economía social de mercado. Bajo este régimen, el Estado orienta el desarrollo del país, y actúa principalmente en las áreas de promoción de empleo, salud, educación, seguridad, servicios públicos e infraestructura.”

El problema es que Perú no es una economía de libre mercado. Es un mercado cautivo para grupos oligopólicos que se sostiene no sobre la libre competencia, sino sobre clientelismo político. Han capturado agentes claves del poder político en el Estado, aquellos que gestionan los permisos, leyes, contratos y también los controles y barreras de entrada a los mercados nacionales.

Es la ausencia de una regulación antimonopolios, común en todo el primer mundo desde hace un siglo, la que propicia la captura de mercados en el Perú.

El costo del dinero, los retails de farmacias, alimentos, gasolina, el cemento, la cerveza, el papel entre otros, nos ubican como una de las capitales más caras comparadas con Europa o Estados Unidos.

El espíritu de una ley antimonopolios es promover y defender la libre competencia en los mercados, que se traduce en la maximización de la eficiencia económica que se aproxima al bienestar social. Por eso, cuando una actividad económica atenta contra la libre competencia, esto debe ser corregido o prohibido por ley.

Una ley antimonopolios debe actuar y corregir la fijación de precios  o restricción concertada de la producción; el abuso de poder de mercado de una empresa dominante o holding de empresas, cuando fijan los precios de compra o venta, de cuotas de producción, imponen la venta de otro producto u otras prácticas similares y las conductas depredatorias o de abuso de competencia desleal para incrementar el poder de mercado. Todo lo dicho pasa en el Perú y pasa hoy.

Tenemos medicinas 10 a 20 veces más caras, créditos 7 a 15 veces más caros que en Alemania.

 

El ejemplo más cercano suele ser el de los medicamentos y la cadena de distribución de farmacias. Pero más importante es el oligopolio bancario. Cuatro bancos controlan el 90% del mercado financiero nacional. Las tasas bancarias pese a que vienen bajando los tres últimos años, siguen siendo de usura para estándares europeos o americanos. Las tasas para mypes van de 25% a 60% anual según el banco proveedor. En Alemania es 3% a 4% anual.

Si ya hace tiempo que no somos un país inelegible, si somos uno de los mejores destinos de inversión en Latinoamérica, por qué tenemos tasas de usura? Cuál es el rol del BCR y de la SBS?

No están para hacer cumplir la ley? Por qué no cumplen con fijar las tasas máximas para poder tipificar lo que es usura y delito y lo que no lo es?

El artículo 59 de la Constitución política del Perú dice que “el Estado estimula la creación de riqueza y garantiza la libertad de trabajo y la libertad de empresa, comercio e industria. El ejercicio de estas libertades no debe ser lesivo a la moral, ni a la salud, ni a la seguridad pública.

El Estado brinda oportunidades de superación a los sectores que sufren cualquier desigualdad; en tal sentido, promueve las pequeñas empresas en todas sus modalidades.”

Cómo va a competir una pequeña o micro empresa peruana con tasas de 25% o más? Cómo esperan que eso ayude a mantenerlas en la formalidad y no evadir impuestos?

La regulación dada desde el poder Ejecutivo y Legislativo ha cooptado la libertad de mercado en el Perú, para ponerla al servicio de grupos de poder oligopólicos y monopólicos. Toda la regulación generada a través del control político y de entidades claves de la economía, se ha creado exprofeso para garantizar su preeminencia y control sobre el mercado nacional en sectores claves de la economía comenzando por la locomotora del país: la Banca.

Chile es un ejemplo pero también un aviso. Las AFP, los Bancos y Seguros son pilares de la economía. No se trata de destruirlos. Se trata de que compitan en un mercado realmente libre. Y eso no ocurre en el Perú.

La segunda propuesta es simple y trata solo de cumplir lo señalado en la Constitución. Somos una economía social de mercado de iniciativa privada libre. Comencemos por liberar realmente el mercado y cumplir la ley.