Ser autónomos no significa desarticularnos como país

Renán Gorriti

La ciudadanía  desaprueba  la gestión de todos los poderes del Estado, y de sus gobiernos regionales. Mucho más de los gobiernos locales, aquellos municipios o alcaldías que  ayer eran una junta de vecinos y hoy tienen facultades propias de un palacio de gobierno.

 Antes que eso, el peruano está harto de ver las mismas caras, las mismas mañas y desatinos, malas artes de gente que, como solución, busca enredarse en el delito de meter la mano al bolsillo de todos los peruanos desfalcando nuestros ahorros y aumentando nuestra deuda externa.

Desaprueba que el Congreso, disuelto constitucionalmente, haya obstruido por años la gestión pública del gobierno mutante disparando a los pies de la patria que hace caminar a la nación hacia el desarrollo. Estamos parados. No es culpa de Vizcarra, sino de la pasión política de una oposición irresponsable. Y lo más grave es que política y económicamente estamos retrocediendo. Necesitamos un cambio realmente en la Constitución y es tarea de todos exigir saber por quién vamos a votar y bien,  a fin de que el Congreso a elegirse sea diferente, que tenga gente nueva, joven, sensata y proba que no disguste a la población como sucede en Chile y terminemos convertidos en marionetas coloniales, que es lo de siempre, o exportadores de materias primas,  abasteciendo a grandes potencias mundiales sin tener identidad, autonomía ni destino que no sea otro que nuestras mentes sigan en el medioevo o feudal.

Todos caminamos a ser dominados y nadie piensa en liberarnos de los eternos políticos de minifaldas y compadritos, las familias y cuatro dueños del Perú, sin ser libres e independientes dentro de una dinámica pacifica que nos ponga en 50 años adelante que es donde está el tiempo real y se prepare y mire al desarrollo para todos los peruanos, para sus vecinos, y países del mundo. Trabajando.

Los poderes del Estado en el Perú están enfrentados desde la consigna de un grupo que en 1992 tomó por asalto el poder, para el enriquecimiento ilícito, robo, corrupción y no para el adelanto.  Por no respetar a la democracia, ni a la ciudadanía. Ni al derecho a ser iguales para ser mejores.

Una mirada a Chile nos pinta de cuerpo entero, cuando cuesta ser negados, cuando HICISTE  más trabajo y menos ganaste y ahora vives mal.  Hay que impedir que esto nos alcance y advierto que esto volverá a pasar  si nuevamente elegimos a tanto aventurero que cree que es el escenario para enriquecerse, roba y no devuelve los dineros que nos deben. Devolver y cumplir la pena por haber cometido delitos contra los deberes de función y fraude. Que se respete la ley de condenas. Con lo que nos han hurtado, peruanos, tenemos bastante.

 Y nadie dice ¡devuelvan! Nadie reclama, ni dice esta boca es mía, esa PLATA ES MÍA. Y es tiempo de un cambio de actitudes en el poder judicial que debe desinfectarse porque el pueblo debe elegir en las urnas. Es tiempo de cambio de constitución, o parches a la antigua, pero que establezca una unión sólida y vinculante. Esa es responsabilidad de un Congreso serio y del JNE que con sus leyes y decisiones, nos trajo a estos mamarrachos. El Perú votó inconscientemente, votó la ignorancia de una voluntad popular sin educar. Hemos perdido mucho tiempo mirándonos las caras en los espejos, señores politiqueros e intelectualoides. Tremenda vagancia, mientras avanza  la delincuencia, desocupación, corrupción, inseguridad en la capital y las regiones del país, nos hemos enfrentado, nos hemos desarticulado, con cuentos chinos de autonomías mal entendidas que nos lleva a descalabros. Caminamos para atrás.

 Debemos fortalecer la unidad, fortalecer las regiones no los separatismos o aumentar reyezuelos. Y fabricar más corrupción y delitos, estas sus enfermedades ojalá pasajeras. Sin diálogo institucionalizado y permanente con los gobiernos regionales, es imposible hacer democracia, es improbable el desarrollo.

El Perú tiene 24 regiones, 26 regiones administrativas, 196 provincias, 1,874 distritos y más de 100 mil centros poblados. Y casi 8 millones de viviendas privadas y propias. Aproximadamente 30 millones de habitantes,  y en Lima, cerca de los 10 millones. Las dos terceras partes de la población está en las provincias. Se contabilizan  1.600 gobiernos locales con totalidad de  necesidades  y que albergan a 12 millones de peruanos.

 Hay que dar respuestas inmediatas a sus necesidades primarias, progresivamente. Necesitamos dar muestras visibles que sí somos honestos deben efectuarse en no menos de 10 años y con políticos honestos, buenos, y capaces. Hoy deben estar los jóvenes, pues no me faltará razón si les digo que los políticos tradicionales son los políticos eternos, los que siempre se reeligen y no dejan pasar a las generaciones que deben dirigir este país. Vemos viejos rostros afanosos volviendo muy primaverales pero con olor a formol. Porque, repito, que es una constante que los gobiernos se desgastan  cuando el aparato público responde a dogmas. Esto no cambia pero sí cambia la población ha crecido cuatro veces más que en 1940.

La población va envejeciendo, hay menos nacimientos, aumentan los jóvenes, los enfermos,  ancianos, las necesidades. ¿Debemos o no  prepararnos para atender la demanda?

Las poblaciones rurales se van a las ciudades en busca de empleo y bienestar. Las ciudades de la costa son las más pobladas. El agro está mermado por problemas de violencia, maltrato de su hábitat  y olvido.

Las ciudades lucen empobrecidas y quieren una cultura de paz. La población debe (y no lo hace), participar en la toma de las decisiones regionales y  locales y defenderá sus logros cuando se beneficien con el usufructo de sus utilidades. Necesitamos crecer hacia adentro del país alentando el consumo interno y no depender de las economías externas. Desarrollemos el mercado interno. Empecemos por los alimentos y servicios. Pero nunca hay un debate, un pronunciamiento público, un reto, una respuesta. No se oye padre, y esto nos subleva y nos pone de pie, como lo siente Chile,  ante tanta vanidad, corrupción, cinismo.

 Las regiones necesitan desarrollarse  hacia adentro  con más producción e inversiones por eso hay que votar por gente joven, nueva, clara, y establecer planes en paralelo a los convencionales que cubran aspectos inmediatos no tocados y que lleguen más rápido a la gente.

Se necesitan  mecanismos de producción y de control, sí,  y con control de Estado así nos digan comunistas los pendejos de la mamadera, no importa, todos los países derechistas, incluso sus gobiernos, controlan las balanzas, los precios, los pesos, las cantidades, las calidades, porque hay que combatir la corrupción, hay que ser eficientes, decentes, aquí no somos ingleses, somos peruanos, y el libre mercado que aquí no funciona o lo hace al revés, nos desiguala en vez de nivelarnos contra la carestía de la vida y la delincuencia. Dado que en las regiones hay mayor desarrollo urbano que rural, deberá cambiarse la realidad a partir del beneficio agua y con la comercialización directa y sin intermediarios, de los productos agrícolas.

Quedan mal parados los gobiernos regionales y locales que obtienen dinero y no lo gastan. Mal parado el MEF, incapaz de darle velocidad porque es un órgano burocrático sobrecargado  que frena los proyectos de desarrollo, que atasca el desembolso de los dineros y el gasto hacia las regiones y los municipios (dejaron de gastar en promedio la mitad de sus presupuestos por mañosería, cutra y lentitud en los trámites para sacar el  que llegó tarde para efectuar el gasto. El MEF es la cartera con el mayor presupuesto del Erario que atasca el desembolso ministerial y regional y debiera ser intervenido para encajar en los presupuestos regionales y municipales. 

La población regional espera apoyo proactivo de las Fuerzas Armadas. La gente necesita mayor protagonismo laboral. No quiere dádivas o asistencialismo, quiere trabajar para generar riqueza y sentirse realizada como persona. No es el qué, es el cómo. Es tarea que compete a un Estado con 4 poderes vinculantes autónomos pero no despedazados, de diálogo y honestidad y que avance.  Hasta que eso suceda, hay que reforzar la gestión, la comunicación, la participación popular  expresada en sus instituciones democráticas, no con monopolio partidario sino la de sus ramas productivas. En directo, y escuchar, informar, tratar, acordar, respetar y cumplir con las esperanzas populares. La confianza debe retornar con la gente nueva. Es preciso frenar la usura del crédito especulativo y engañoso en el mercado financiero. Preparase contra las burbujas. Plan contingente contra embargos y despojos.

La clase media  no  emergente está representada por técnicos  profesionales, empleados. No tiene programas de trabajo permanente  desde 1985. Y se ha empobrecido en capital y trabajo. No se puede incluir la pobreza excluyendo la clase media. Debe atenderse efectivamente  a las clases medias profesionales y técnicas y fortalecer las que son depositarias de conocimiento y larga experiencia en momentos que más necesita el país de especialistas. Urge un cambio de actitudes en el aparato público. Empezando por combatir la corrupción,  el fatalismo, la tramitología. Es imperativo reducir los papeleos y trámites burocráticos en todas  las instituciones.

 Debe privilegiarse el trabajo de los emprendedores, de las inversiones con equidad, con el dato preciso de la realidad integral peruana a partir de sincerar la condición y realidad de la propiedad. Se necesita técnicos agropecuarios, médicos, policías. De otro lado, hospitales y médicos especializados, medicinas y equipos, escuelas, postas, maquinaria agrícola, fertilizantes orgánicos, abonos, insecticidas. Construir reservorios, mejorar la computación, establecer una comercialización equitativa. Un saneamiento físico y legal de los títulos de propiedad. Y extender una infraestructura que acerque al campesino a los mercados. El sector privado  debe asumir su responsabilidad social. Debe ir generando más puestos de trabajo, con justiprecio, variado, privilegiando el empleo productivo y equidad en la ganancia.

Finalmente, si los candidatos no te hablan de estos temas básicos, entonces sabrás que solo quieren tu dinero. Y tu confianza de pánfilo.