El litio: Una gran oportunidad para el perú

Oscar Maúrtua de Romaña*

La minera canadiense Plateau Energy Metals anunció el hallazgo de más reservas de litio en el gran yacimiento que había sido descubierto el año 2017, en el sur de nuestros Andes, cuyo tamaño se calculaba hasta ahora como el sexto más grande del mundo, con 4.71 millones de toneladas de carbonato de litio. Este proyecto fue bautizado como “Falchani”, por la región en donde se ubica, que pertenece al departamento de Puno, frontera con Bolivia. Dicho descubrimiento, ha puesto al Perú en el mapa de la minería de litio, junto a Argentina, Bolivia y Chile, que forman el denominado “Triángulo de litio”, países que ya explotan dicho mineral tecnológico en salares, pero el hallazgo peruano se encuentra en roca dura, por lo que para ser explotado se necesitará realizar operaciones de minería tradicional; esto es a tajo abierto.

El descubrimiento de Falchani ocurrió cuando la empresa canadiense, exploraba nuevos yacimientos de uranio adicionales al de Macusani, que la misma compañía también tiene en la región Puno, lo que en su conjunto suma 93,000 hectáreas de concesiones. Según estimaciones de la misma empresa, Falchani se situaría como el mayor yacimiento de litio de Sudamérica y el tercero de América. Este hallazgo se da en un momento donde analistas pronostican que la demanda del metal se duplicará para el 2022 y el Banco Mundial señala que este mineral será más estratégico con el paso de los años, por lo que se considera que su demanda crecerá en 965% para el año 2050.

Las muestras recogidas hasta el momento en las nuevas perforaciones revelan un grado promedio de 2.986 partes por millón de litio. Plateau ya comenzó las conversaciones y relaciones con los habitantes de Quelcaya, donde se encuentran estas reservas de litio, para que los trabajos que se realicen a futuro cuenten con la aprobación social necesaria, mientras tramitan el estudio de impacto ambiental para abordar la explotación del yacimiento.

Por su parte, el gobierno desea que el gran yacimiento de litio encontrado recientemente, pueda ser procesado e industrializado dentro de nuestro territorio una vez que comience su explotación, ya que como sabemos, el litio es un insumo muy requerido en el mundo sobre todo en materia tecnológica, por su vinculación con la industria eléctrica para elaborar baterías. El ex ministro de Energía y Minas, Francisco Ísmodes, hace unos meses atrás, señaló en entrevistas para medios internacionales, que el Poder Ejecutivo ve con expectativa los avances en la exploración del yacimiento a cargo de la minera Macusani Yellowcake, filial de la canadiense Plateau Energy Metals.

Sin embargo, debemos tener en cuenta la dura competencia que tendrá nuestro litio, con docenas de proyectos similares que ya existen en Chile, Argentina, Australia, China. A su vez, con el anuncio de que no se trata de litio en forma de salares como mencionamos líneas arriba,  sino que el litio dentro de nuestro territorio, se encuentra en forma de roca – lo que le da la importancia a este yacimiento- donde el contenido es de más alto en concentración (un promedio de 2,000 ppm); pero, se  requerirá la implementación de nuevas tecnologías e investigación para su procesamiento metalúrgico, extracción y producción por la asociación mineral uranio-litio en roca, para evitar trabajar a tajo abierto, lo que genera niveles más altos de contaminación.

En la reserva también se halló uranio, pero debido a su bajo precio, no resulta rentable por el momento, así que no será tocado, sino almacenado para su explotación en una mejor coyuntura. Sumado a eso, será necesario generar un marco jurídico para regular el manejo y transporte de dicho material altamente reactivo, ya que actualmente éste no existe en el Perú, lo que tomará tiempo en concretar, pero que, obviamente, es fundamental que se legisle al respecto.

En cuanto a recursos, Bolivia y Argentina dan cuenta del 38.4 % del total y Chile el 16%. Estos tres países -como ya se mencionó- son denominados el “Triángulo del litio”, debido a que concentran los mayores recursos del metal a nivel mundial (54%). Existen otros países como China y Australia, que cuentan con importantes reservas de este mineral. La mayoría de todas estas reservas, tienen estudios técnicos de factibilidad totalmente aprobados que incluyen análisis de producción, procesamiento, avances y permisos socio-ambientales completos que les permite actualmente tener una producción sostenida. El país que suministra actualmente mayor cantidad de este metal a todo el mundo es Australia con una producción de 18,300 toneladas, siguen Chile y Argentina con 14,100 y 5,500 toneladas respectivamente. Estos tres países representaron la mayor parte de la producción mundial de litio según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Asimismo, resulta importante resaltar que, en el caso de Bolivia, este mineral ha sido fundamental para impulsar su crecimiento económico, ya que este país altiplánico posee reservas estimadas en 21 millones de toneladas de litio, de las más grandes del mundo.

Entre las principales compañías productoras de litio, destacan Tianqi Lithium Corp que es la empresa manufacturera china número uno en el mundo, con sede en Sichuan y con presencia en China, Hong Kong, Australia y Chile. Explota, desarrolla, produce y comercializa productos de litio, incluyendo carbonato de litio, hidróxido de litio, cloruro de litio, metal de litio y espodumena. A partir de 2018, la compañía controla más del 46% de la producción mundial de litio, luego de que adquiriera una participación del 24% en la empresa minera chilena Sociedad Química y Minera (SQM) por aproximadamente $ 4.1 mil millones y de su participación del 51% en la mina de lito de Greenbushes en Australia. Otras de las grandes compañías en este rubro son SQM (Sociedad Química y Minera de Chile), con una participación del 25% en la producción mundial, la australiana Talison Lithium responsable de un 24%, Albermarle con un 17% y, por último, FMC con un 9%. Las expectativas, dada la creciente demanda de baterías, ha triplicado el precio del carbonato de litio en los últimos tres años, con un valor actual de $ 12,500 dólares (€ 10,750 euros) por tonelada. Los ejecutivos de Plateau Energy Metals estimaron que las exportaciones peruanas de este mineral altamente lucrativo podrían rendir $ 500 millones por año, a partir de 2021. El inicio de producción de litio en Perú podría ser posterior al 2022.

Suecia ha puesto los ojos en Perú y otros países con grandes reservas de litio en Sudamérica, en medio de una carrera global en la que las potencias buscan asegurar suministros del «oro blanco», necesario para las baterías de autos eléctricos. El aumento del uso de estos dispositivos impulsó la demanda de baterías de iones de litio en los países emergentes como China, Corea del Sur, India y Brasil. Lo que se ve en Suecia, Alemania, y en muchos países ahora, es cómo obtener todos los minerales que son necesarios para el futuro de la electrificación, que no es solo litio, también el cobre, que es muy importante en Perú.

Diversos gobiernos y fabricantes de automóviles, ante la expectativa de una futura gran demanda de autos eléctricos, están buscando sellar alianzas con países como Chile, Bolivia y Argentina. Europa ha tomado medidas para competir con rivales de Asia como China, Corea del Sur, Japón e India que ya cuenta con importantes proyectos en marcha con los países del “Triángulo del litio”. Chile es el que más ha trabajado con estos países en varios proyectos, lo que se refleja en el denominado “Lithium Call” que realizó Corporación de Fomento de la Producción de Chile (Corfo) con la colaboración de InvestChile en Tokio, para promocionar a nivel internacional la convocatoria que elegirá los mejores proyectos para la producción de litio con valor agregado en Chile. En tal oportunidad se reunieron con más de 20 empresas japonesas entre las que destacaron Toshiba Corporation, Marubeni Corporation, Sojitz Corporation, Kowa Company, JX Nippon Mining, JX Metal Corporation, Itochu Corporation, Mitsubishi, todas compañías relacionadas a la producción de baterías o piezas y componentes para baterías de litio.

La iniciativa de asociación de los países europeos, surge como respuesta ante el dominio chino en el mercado de los minerales, por lo que se ha vuelto extremadamente importante asegurar un rango de suministros en diferentes partes del mundo. China produce casi dos tercios de las baterías de litio del mundo y controla la mayoría de las plantas de procesamiento de litio a nivel global, según datos de Benchmark Minerals Intelligence, que rastrea los precios del mineral. En la región, la empresa china Tianqi Lithium Corp tiene una participación importante en la minera chilena SQM. Asimismo, el consorcio chino Xinjiang TBEA Group-Baocheng y Bolivia firmaron el año pasado un acuerdo preliminar para conformar una sociedad que industrializará reservas de litio.

La expansión del mercado de autos eléctricos ha provocado una creciente demanda del litio empleado en sus baterías. No solo los automóviles son los que requieren este material, sino que también lo necesitan dispositivos como computadoras portátiles, cámaras, tablets o smartphones.

Perú es el segundo productor mundial de cobre, plata y zinc, el tercero de plomo, el cuarto de estaño y molibdeno, y el sexto de oro, entre otros metales, pero hasta ahora no produce ni uranio ni litio.  Es obvio que resulta trascendente el reciente descubrimiento de litio, para que abra muy interesantes posibilidades para el desarrollo de la industria del litio en nuestro país. Sin embargo, se debe considerar que aún existen incertidumbres tecnológicas, normativas y sociales que deberán ser abordadas, tales como la producción conjunta con uranio y la necesidad de obtener diversas licencias requeridas para seguir adelante con esta industria naciente.

El Perú, una vez más en su historia vuelve a descubrir riquezas que deben ser producidas con valor agregado, en concordancia con las comunidades aledañas, con tecnologías modernas que respeten nuestros compromisos ecológicos internacionales; pero, sobre todo con la convicción de que debe ser administrado como eficiente política de estado, porque se trata de un recurso que pertenece a todos los peruanos, quienes somos los llamados a disfrutar de sus beneficios con justicia y solidaridad.