A muro caído, fracaso progre

Acaban de cumplirse 30 años de la caída del oprobioso Muro de Berlín,  (9-11-89), con este derrumbamiento también se  sellaba la  caída  del marxismo  y de  los  comunismos en el planeta, pero los socialistas no  dejarían de   buscar otras estrategias para someter a la humanidad; en latino américa,  han  tratado de  instaurar un nuevo socialismo, patrocinado por el Foro de Sao Paolo, por el imperialismo cubano,  por el castro chavismo, intentos a los que debe plantarse cara y   diseñar una resistencia para finalmente derrotarlos, son otros los muros que ahora pretenden tender, muros llamados culturales, disfrazados de  minorías, muros de odio  que pronto estallan en violencia, y que buscan en las calles sembrar sentimientos de aparente lucha por la igualdad que no son otra cosa que conjuros a la violencia y al rencor, apelando a  métodos de violencia, para   encarcelar la democracia y la institucionalidad en el caos el odio y el desorden. Bolivia también fracaso  en su experimento socialista, dejando tras una estela de pobreza odio y violencia.  Es importante sin embargo analizar, porque  el progresismo, la izquierda  ese socialismo marxista y comunista ha fracasado y sigue fracasando.

Ensayare algunas hipótesis sobre esta  situación.

1.- sin duda, la principal razón del fracaso de la izquierda radica en su fracaso ideológico.

El socialismo real fue derribado en 1989 y, con el derribo del Muro de Berlín, buena parte de los cimientos sobre los que se sustentaban los planteamientos políticos de los partidos sindicalistas y socialdemócratas han quedado literalmente reducidos a cenizas. El ataque al capitalismo, las críticas a la economía de libre mercado, la defensa de la empresa pública, el rechazo a la figura del emprendedor, la apelación a la lucha de clases, la defensa de las dictaduras comunistas y el rechazo explícito a principios y valores como el esfuerzo personal, el trabajo bien hecho y su recompensa, el mérito y la autoridad, inspiraban los programas políticos de la izquierda antes de 1989. Su problema es que, en buena medida, estos mismos planteamientos han seguido impregnando los programas políticos de la izquierda desde entonces. En el año 1989, el mundo cambió. Una ideología, el socialismo, fracasó. Sucumbió ante otra ideología ganadora, el liberalismo, pero la izquierda política no ha parecido darse por aludida.

2.- La segunda razón del fracaso político de la izquierda es la decisión de la mayoría de los partidos de este corte ideológico de sustentar sus estrategias electorales en sumar mayorías mediante la «compra» de apoyos políticos de minorías y colectivos heterogéneos, o mostrarse como abanderados de estas; a los que se promete esto o aquello. Mientras la economía crece y genera ingresos públicos suficientes para transferir rentas a estos colectivos, es posible ganar elecciones y mantener el poder, pero cuando el dinero se esfuma de manos de una crisis, el castillo se derrumba inevitablemente, es decir esto dura mientras dura la plata de otros; porque no es posible seguir «comprando» a esos colectivos y, más allá de eso, el proyecto político carece de contenido real.

3.- La tercera razón es la incoherencia personal en la que buena parte de los políticos –y autodenominados intelectuales– de izquierda viven y siguen viviendo en la actualidad. Critican el capitalismo de libre mercado, pero les encanta vivir en él. Evo Morales es el mejor ejemplo; seducido por las mieles del poder en las que vivía, por no mencionar su cuenta de cientos de millones de euros en el Vaticano. Todos los grandes defensores de este sistema, hacen guiños a las dictaduras comunistas, pero jamás se les ocurriría vivir en ninguna. Hacen discursos sindicalistas y populistas, pero viven en los mejores barrios, que es donde quieren que se eduquen sus hijos. Defienden la escuela pública, pero llevan a sus hijos a colegios privados. Critican a los Estados Unidos, pero mandan a sus hijos a estudiar a sus universidades. Critican a la industria cinematográfica estadounidense, pero se mueren por ganar un Oscar de Hollywood.

4.- La cuarta razón del fracaso de la izquierda es la profesionalización de sus cuadros políticos. En muchos partidos de izquierda, sus dirigentes y cuadros han conseguido blindarse de sus sucesivos fracasos, de tal manera que el objetivo de ganar elecciones ha quedado supeditado al de la supervivencia personal. Su objetivo no es ganar; es permanecer en los aparatos de los partidos, aunque sea atrincherados en la derrota permanente.

Por eso tenemos en nuestra gran izquierda nacional, personajes como  Vero, Goyo, Aduviri Cerrón, Glave , Huillca ,por no mencionar más; que encajan perfectamente en lo descrito,  no trabajan , no aportan ideas, solo incendian la pradera y les gusta  vivir como burgueses, y del aparato estatal y de la bien establecida red  de Ong’s, de los Petrodólares Venezolanos,  y sabe dios de que otro tipo de remesas. De momento ya no llegaran remezas de la coca ni del Chapare. Así pues la Izquierda ha fracasado.