La inflación estable y en el rango meta

Aníbal Sánchez

La inflación en el país se mantiene estable y en el rango meta, de 1 a 3%, como lo ha establecido el Banco Central de Reserva del Perú. En los últimos diez años, las cifras de inflación, en promedio, no han superado el 3,0%. Incluso en el presente año, al mes de octubre, alcanza una variación anual de 1,9%. Lo cual es bueno para la economía de las familias, de las empresas pequeñas y grandes, genera expectativas favorables para los negocios de miles de emprendedores que día a día se enfrentan a las condiciones de mercado.

La inflación, conceptualmente, se define como el alza sustancial y sostenida en el nivel general de precios. No refleja el crecimiento del precio de un producto sino el alza de precios de un conjunto de productos de la economía, y es persistente, es sostenida en el tiempo. Todos los actores económicos están pendientes del comportamiento de la inflación, ya que tiene un efecto inmediato en los costos, afecta los presupuestos familiares y los recursos de las pequeñas empresas o grandes, es preocupación permanente del gobierno.

El comportamiento de los precios, refleja el equilibrio entre oferta y demanda de bienes y servicios, cuando hay menor oferta de productos, los precios suben. O cuando hay abundancia o sobre oferta de bienes, los precios disminuyen. Lo que busca la política monetaria es que los precios se mantengan estables, cuando estos suben demasiado la inflación se acelera o cuando disminuyen, es síntoma de menor demanda, e incluso depresión en la economía.

Es importante por ello, conocer el comportamiento de la variable inflación a lo largo del tiempo, por sus efectos inmediatos en el poder adquisitivo de múltiples actores. Cuando la inflación es excesivamente alta deviene en hiperinflación, generando desequilibrios enormes, afectando el bienestar de las familias y de la economía en general. Así sucedió en los años de las guerras mundiales, con gran escasez de bienes y servicios, los precios crecían en porcentajes superiores al 100%, lo vivieron muchos países europeos, como Gracia, Alemania, Yugoslavia, con inflación mensual que superaba el 30 mil por ciento. También, en América Latina, en la década de los 80, en países como Nicaragua, Bolivia o Perú, la hiperinflación afectaba directamente los ingresos de las familias.  En el caso peruano, vivimos una fuerte hiperinflación entre los años 1987-90, que tras severo ajuste económico que sinceró los precios, la inflación superó los 7,649% en el año 1990. Un ejemplo actual es la enorme hiperinflación de Venezuela, se estima que, en el 2019, la inflación en este país, supere los 10 millones por ciento, impresionante.

En el Perú, a lo largo de los años 90´del siglo pasado hasta ahora, la inflación fue disminuyendo, registrándose una senda de estabilidad. En los últimos diez años, el promedio de crecimiento de precios alcanzó el 2,9%, promedio anual. Algunos años, se registraron alzas importantes como el 2008 (6,7%), el 2011 (4,7%), en los años 2014-2016, con tasas de 3,2%, 4,4%, y 3,2%, los precios, especialmente de los alimentos fueron afectados por factores climáticos, exceso de lluvias en determinadas zonas o sequias en otras. En el último quinquenio, la tasa media de crecimiento de precios se ubicó en 2,6% anual.

Para medir la inflación, el INEI, recoge los precios, promedio mensual, de una canasta de bienes y servicios, que habitualmente consumen las familias. Esta canasta comprende 532 productos a los cuales se hace el seguimiento de sus precios, los cuales están agrupados en ocho grandes grupos de consumo. El grupo de Alimentos y Bebidas sigue siendo el grupo de mayor peso en la canasta familiar, sin embargo, en los últimos años, el grupo de Esparcimiento, Diversión, Servicios Culturales y de Enseñanza es el que presenta la mayor tasa media de crecimiento anual (3,6%) y la mayor variación acumulada (46,9%), en el periodo 2009-2019. Se visibiliza la prioridad del gasto en la educación, pues las familias buscan la mejor educación posible de sus hijos, y la demanda por educación ha aumentado, generando un alza de matrícula y pensiones. Refleja también, el mejoramiento de las condiciones de vida de los hogares peruanos, y el mayor acceso a libros, periódicos y revistas, que por mayor demanda incrementan sus precios.

El grupo de Alimentos y Bebidas, en el periodo 2009 -2019 tiene una tasa media de crecimiento anual de 3,3%, y una variación acumulada de 43,1%. Los precios de los alimentos presentan mayor volatilidad, ya que dependen en la mayoría de los casos de la estacionalidad de los productos o de factores climáticos que afectan su oferta. Factor importante son los alimentos consumidos fuera del hogar, que en los últimos años se ha incrementado, cerca de un tercio del gasto de las familias en alimentos, los cuales se consumen fuera del hogar. El alimento en la jornada laboral, menú en restaurantes, o también los gastos de fin de semana de la familia en comedores y restaurantes en general.

En octubre de 2019, el Índice de Precios al Consumidor de Lima Metropolitana, indicador de la inflación, se incrementó ligeramente en 0,11%, con una variación acumulada a octubre de 1,57% y la de los últimos doce meses (noviembre 2018 – octubre 2019) llegó a 1,88%, con una tasa promedio mensual de 0,16%; según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).