Impacto de la gastronomía en el turismo y la imagen externa

Oscar Maúrtua de Romaña*

La diplomacia gastronómica es una herramienta estratégica que usan algunos países para mejorar su imagen y sus relaciones internacionales, poniendo en valor la gastronomía nacional, uniendo a los ciudadanos y atrayendo a los turistas. El uso de la gastronomía con el propósito de promocionar comercialmente un país, es un concepto desarrollado por los franceses y acogido con entusiasmo y gran éxito comercial por norteamericanos, japoneses y tailandeses, entre otros. Adaptado a la sazón peruana por nuestro excepcional chef Gastón Acurio y muchos otros encumbrados cocineros que han difundido e incentivando la gastronomía criolla, lanzándola a la competitividad mundial.

Significa potenciar y generar impulso económico, desde la promoción de los productos que forman la base de nuestra comida (papa, ajíes, quinua, etc.), hasta –de manera sorprendente– la exportación de servicios (franquicias, entre otros) y la inversión extranjera directa –aunque, esta vez, de empresas peruanas en tierras foráneas. Toda una serie de cadenas que generan valor y que tienen el potencial de hacer más grande y sofisticada nuestra economía.

En el mundo de la gastronomía ya hemos demostrado que el cielo es el límite. Dentro de los 50 mejores restaurantes del mundo en 2019, hay 8 latinoamericanos en la lista y en el tope, como ya es usual, están los restaurantes peruanos. En el número 10 está “Maido”, que es dirigido por el chef Mitsuharu ‘Micha’ Tsumura, y ya ha sido elegido dos veces como el mejor de América Latina; sin embargo, este año fue superado por otro peruano, “Central” que ocupa el número 6 de la lista mundial y se corona como el mejor de América Latina. Cabe resaltar que en esta lista también se encuentran el “Mirazur” de Francia, “Noma” de Dinamarca, “Asador de Erxebarri” de España, “Gaggan” de Tailandia y “Geranium” de Dinamarca, países que también vienen explorando este tipo de diplomacia, porque disponen de una merienda y sabrosa culinaria.

El Perú fue reconocido como el mejor destino culinario del mundo por octavo año consecutivo en los World Travel Awards. Además la misma organización, premió a nuestro país como mejor destino cultural e hizo lo propio con Machu Picchu como la mayor atracción turística a nivel global. Por otro lado, el turismo gastronómico también ha ido en aumento, según el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, entre los meses de enero y mayo del 2019 la llegada de turistas internacionales al Perú ascendió a un millón 823,536 turistas. Esta cifra significó un crecimiento de 2.4% (42,446 turistas más) respecto a similar período del 2018 cuando arribaron un millón 781,090 visitantes extranjeros. Destaca la llegada de viajeros procedentes de nuestro principal mercado emisor de turistas, Chile con un crecimiento de 6.8%. A continuación, siguen Estados Unidos (5.7% o 14,000 más); Ecuador (27.2% o 30,000 más); Colombia (5.4% o 5,000 más); Bolivia (24.4% o 16,000 más); México (18.4% o 7,000 más); España (4.5% o 2,000 más); Francia (14.3% o 5,000 más) y Canadá (9.3% o 4,000 más). Pero, el Perú se merece y puede convocar muchísimos más turistas, para lo que se cuenta con las Embajadas y Consulados en el exterior.

Por cierto, la conectividad es clave en el crecimiento del turismo, ya que según la subdirectora de Promoción de Turismo peruana, se espera aumentar este año el número de turistas extranjeros en torno a un 8%-9%, gracias al aumento de las conexiones aéreas, internas y externas, que facilitan a los visitantes desplazarse a distintas zonas del país. Entre los vuelos que más se destacan están los vuelos regionales de Cusco a Iquitos o Trujillo, en el interior, o a Bogotá y Santiago de Chile en el exterior.

Las conexiones regionales contribuyen significativamente, ya que los turistas extranjeros, que suelen llegar a Lima y luego viajan a Cusco para conocer esa ciudad y Machu Picchu y el Valle Sagrado de Urubamba, pueden luego volar a otras zonas, especialmente la Amazonía o las playas del norte, sin pasar por la capital. Además, las aerolíneas de bajo coste de América Latina están ayudando al turismo regional. La presencia de Perú en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) en Madrid, España solo reafirma esto pues, gracias a estas nuevas conexiones, se han permitido abrir más destinos al turismo exterior, previéndose cerrar el 2019 con un incremento de 9% en el número de visitantes extranjeros.

Según de la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PROMPERÚ), además de la coincidencia en Cusco y Machu Picchu, los turistas latinoamericanos se interesan más por las playas, mientras que los de América del Norte y Europa optan por el turismo de naturaleza y aventura en la Amazonía, que abarca más del 60% de la superficie del país.

También resulta destacable el aumento porcentual del turismo chino, aunque en cifras absolutas sigue siendo aún bajo. En el 2018 entraron al país 31,400 turistas chinos, con un incremento de 31%, y para el 2019 se prevé que el aumento se haya disparado un 30%. En este sentido, el trabajo de la Alianza del Pacífico en la promoción del turismo en China, país que más turistas envía al exterior, con iniciativas como los viajes multidestino o la facilitación de los visados a los visitantes, han generado buenos resultados.

Perú es el sexto país de Sudamérica donde arriban los grandes cruceros turísticos, alrededor de 72 líneas navieras arribaron al Perú entre el 2010 y 2016. Las principales compañías de cruceros atendidas en el país son: “Princess Cruise Line”, “Royal Caribbean Cruise Line”, “Holand America Line”, “Compagnie Du Ponant”, “Afran Line”, “V. Ships Leisure S.A.M.” y “Restige Cruise Services”. La falta de infraestructura y servicios especiales para este tipo de naves impide el desarrollo de tan importante industria, que mueve anualmente más de 25 millones de pasajeros en todo el mundo. Sin embargo, esta situación podría cambiar con la construcción de un terminal portuario especial para cruceros en la bahía de Miraflores, en Lima, obra que estaría lista en el 2021, según anunció la Autoridad Portuaria Nacional (APN).

América del Centro y del Sur constituyen destinos prometedores para el arribo de cruceros, según un informe de la Organización Mundial del Turismo (OMT). Las cifras muestran que, de los 25 millones de cruceros que se movilizan por el mundo cada año, Centroamérica capta el 36% y Sudamérica apenas un 3%. En nuestra región, el ranking de las principales ciudades de arribo lo encabeza Buenos Aires (Argentina), seguido de Montevideo (Uruguay), Río de Janeiro (Brasil), Valparaíso (Chile), Cartagena (Colombia), Callao (Perú) y Manta (Ecuador).

Según las estadísticas de la Autoridad Portuaria Nacional (APN), en 2018 llegaron al Perú un total de 60,334 pasajeros a bordo de 85 naves cruceros de tráfico internacional, cifra que representa un crecimiento de 5% con respecto al 2017. Durante los meses de octubre 2019 a abril 2020, se estima que llegarán 29 cruceros, solamente al Terminal Portuario Paracas, lo que significa un incremento de más del 100% respecto al año 2018 – 2019.  Se estima que el 60% de los pasajeros que llegan a los puertos del país salen de sus cruceros para hacer diversas actividades turísticas y comerciales. Gran parte de ellos contrata “city tours” que incluyen experiencias gastronómicas y compra de joyería y artesanías; mientras que otros optan por viajar a conocer atractivos del interior del país. El gasto de los cruceristas oscila entre 250 y 500 dólares para los tours de hasta un día y puede llegar a US$ 2,000 para los viajes de tres días, incluyendo todos los servicios.

En Perú, también se desarrollan los cruceros de lujo que recorren el Río Amazonas, en la región Loreto. El puerto de Iquitos concentra el mayor volumen del tráfico de cruceristas. Según los datos de APN, en 2018, el número de pasajeros atendidos en el ámbito fluvial fue de 170 personas a bordo de un crucero de viaje internacional y más de 16,200 en 522 naves de recorrido nacional, lo cual representa una variación interanual de -46.6% y 18.7%, respectivamente.

El 2017 no fue un buen año para el sector turismo, los efectos del Fenómeno El Niño, la incertidumbre política y las interminables huelgas de los maestros tuvieron un impacto negativo en el primer semestre; tras lo cual, cuando todo parecía estabilizarse, la crisis política de los últimos meses terminó por acentuar el escaso crecimiento que tuvo este sector.  Si bien se esperaba un crecimiento mayor al 7.5% (estimado por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) al cierre del 2017, es cierto que esa cifra supera los resultados de años anteriores y la media mundial. Para la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), y el propio Mincetur, el 2018 se mostró favorable para el sector turismo y se proyecta un aumento cercano al 10% en el presente año.

Sin lugar a duda, el crecimiento de nuestro turismo este año se debió a los grandes eventos deportivos realizados en nuestro país, como los Juegos Panamericanos y la final de la Copa Libertadores de América que, de forma inesperada, terminó llevándose en nuestro territorio.

Resulta importante señalar que el turismo es una actividad sensible ante cualquier situación que denote inseguridad, el sector requiere del Estado en su conjunto la estabilidad política que permita reactivar la economía, la estabilidad jurídica que exigen los empresarios e inversionistas foráneos, y la estabilidad social que garantice a los turistas un viaje sin contratiempos por territorio patrio. Es importante priorizar proyectos de desarrollo, redefinir estrategias de promoción, optimizar los recursos, entre otras acciones. Todo ello debe partir de un trabajo multisectorial, para que el producto final incluya el aporte y el compromiso de las entidades de gobierno (nacional, regional y local) y del sector empresarial. La académica contribuye formando profesionales del Turismo e instruyendo a nuevas generaciones de “chefs”; así como publicando libros ilustrativos.

El sector turismo necesita crecer a dos dígitos en los próximos años para lograr la meta del gobierno de duplicar las cifras de turistas al 2021. Nuestra actividad crece a un ritmo anual de 7%, lo cual no es suficiente pues se necesitan tasas por arriba del 12%. Por ello es necesario redefinir las estrategias y aprovechar todas las oportunidades que resulten favorables para la imagen turística del país, como los diversos premios y reconocimientos internacionales otorgados a nuestros atractivos históricos y a la gastronomía peruana. Este 2020 y los años sucesivos debemos sacar provecho de todos los grandes eventos que reforzarán la imagen del Perú en el exterior, porque esta industria tiene un efecto multiplicador que beneficia a la cultura nacional, hotelería, restaurantes, las promotoras turísticas, el transporte y los fabricantes de artesanías que se concentran en Pymes y Mypes, estos impactan fuertemente en nuestra encomia y particularmente en nuestra población.