La cifra negra del delito

Aníbal Sánchez

En la mayoría de países del mundo se ejecutan las Encuestas de Victimización, instrumento estadístico cuyos resultados nos aproxima al “universo” de la actividad delictiva, en un periodo de tiempo, es decir el porcentaje del total de personas afectadas, en el territorio. Dichas encuestas probabilísticas dirigidas a una muestra representativa de la población, investigan si los diferentes pobladores, hombres y mujeres, de todas las edades, en un periodo de tiempo, generalmente,  los últimos doce meses, han sido realmente víctimas de un hecho delictivo, y de qué tipo o naturaleza: robo, hurto, estafas, amenazas e intimidaciones, secuestro o extorsión, robo de vehículos, maltrato u ofensa sexual, etc. En el Perú, se consulta a la población de 15 y más años de edad. Dichas interrogantes permiten conocer el porcentaje de la población afectada por estos hechos que atentan contra la seguridad. 

Por qué es importante consultar a los ciudadanos si realmente han sido víctimas de un delito o falta? Es importante porque nos da una cifra estimada para toda la población, que nos acerca, nos aproxima, al universo de la población afectada, digo se aproxima, porque muchos de estos hechos que afectan la seguridad de las personas o los hogares no son denunciados, por desconfianza, por pudor, por temor, y por otras causas. Quedando muchos delitos nunca denunciados, que no ingresan en los canales de administración de justicia, y por tanto quedan en el universo de la impunidad, la justicia nunca llega a conocer.

Esa cifra de no denuncia de hechos que afectan la seguridad de las personas se conoce como la “cifra negra” del delito. Es decir el porcentaje de personas realmente afectadas que no denunciaron los hechos. En la mayoría de países esta “cifra negra” del delito es alta. Siendo necesario por tanto impulsar campañas de educación que propicien una cultura de la denuncia de los hechos, que se dan fuera del hogar e incluso dentro del hogar.  En el Perú, según la encuesta de victimización, un poco más de una cuarta parte de la población peruana de 15 años y más de edad, que viven en el área urbana, han sido víctimas de un hecho que afectó su seguridad (INEI octubre 2019). Exactamente, el 26,8% de la población de 15 y más años de edad fue víctima de algún hecho delictivo en el semestre mayo-octubre del 2019. En las ciudades de 20 mil a más habitantes, el 29,4% de esta población fue víctima de algún hecho delictivo; en Lima Metropolitana el 30,7% y en centros poblados urbanos entre 2 mil y menos de 20 mil habitantes, el 19,6%.

En el Perú la “cifra negra” del delito es bastante alta. Del total de la población de 15 y más años de edad víctima de algún hecho delictivo, sólo el 16,9% realizó la denuncia. La “cifra negra” del delito es de casi el 83% de la población afectada. Y entre los motivos de no denuncia manifestados por la población entrevistada destacó que es una pérdida de tiempo (34,3%), desconoce al delincuente (22,1%), delito de poca importancia (17,0%), desconfía de la Policía (11,2%), no se consumó el hecho (10,5%) y por miedo a represalias del agresor/a (5,0%), entre los principales.

En el Perú, si menos de una quinta parte de los hechos delictivos cometidos en el país son denunciados. Entonces el razonamiento cae por su propio peso, menos de la quinta parte de la actividad delictiva del país, se llega a conocer, llega a las unidades policiales, y a los diferentes canales de administración de justicia. Cuatro quintas partes quedan en la impunidad, segando de la justicia a miles de pobladores, por esta baja cultura de la denuncia. Todos los hechos que afectan a las personas, por irrelevantes que parezcan deben ser denunciados, debemos machacar en ello, si queremos una sociedad más justa, y que el brazo de la justicia se extienda sin reparos de ninguna naturaleza.

Los datos de impunidad son aún más altos, en aquellos lugares donde las tasas de victimización sean más altas.  Existen regiones del país, como en el departamento de Puno, con porcentajes altos (43,6%), seguido de Junín (37,2%), Madre de Dios (33,5%), Tacna (33,4%) y Cusco (32,4%). En cambio, los menores porcentajes se presentaron en San Martín (12,8%), Cajamarca (14,4%), Lambayeque (15,5%), Moquegua y Piura (16,2% para casa caso), Huánuco (16,7%) y Amazonas (17,3%).

Por ello, es que en esta breve reflexión, reitero que todos podemos hacer algo por derrotar a la delincuencia, el Estado en su responsabilidad de prevenirla, atacarla, mitigarla, recuperando espacios y personas, pero también mucho pueden hacer los ciudadanos. Gran paso sería no dar lugar a la impunidad y denunciar, enseñar a denunciar todo hecho que atente contra la seguridad de las personas, especialmente de niños, mujeres, ancianos, todos sin excepción. La educación dentro y fuera de la escuela, o del centro educativo en general, o en el hogar, la denuncia juega rol fundamental. Bajar la enorme “cifra negra” del delito, es el reto, con ello daremos pasos importantes para a ir disipando el agobiante problema de la delincuencia. Y en esa tarea, todos tenemos algo por aportar, y también responsabilidad.