Montaña de mentiras (Parte X de Crónicas de un odiador)

Uri Ben Schmuel

En el artículo anterior, abordamos un tema que vale la pena ampliar: la participación de la cadena árabe Al Jazeera en la red de agentes que apoyan a Pedro Salinas en su campaña como odiador de la Iglesia Católica y de otros credos cristianos. Y la pregunta que queda en el tintero es: ¿por qué Al Jazeera está interesada en mantener en las redes un documental cuyos testimonios base, tal como ya se demostró inclusive judicialmente, están plagados de mentiras que dañan la honra de muchas personas? A esta pregunta se añade otra: ¿por qué Pedro Salinas y Paola Ugaz tercamente siguen repitiendo los argumentos y conclusiones del mencionado documental cuando saben que carece de un respaldo en la realidad? Pasamos a enumerar, de manera resumida, los puntos más importantes en los que la información del mencionado reportaje está reñida con la verdad.

Mentira 1

El documental afirma: La comunidad campesina de Castilla es propietaria de los terrenos donde hoy se encuentran las urbanizaciones de las empresas de Inmobiliaria Miraflores Perú. 

La comunidad campesina de Castilla nunca ejerció posesión de los terrenos que fueron adquiridos por dicha empresa. Es más, la comunidad campesina de Castilla ha tratado inclusive de reclamar como suyas tierras en donde hoy está el Estadio Miguel Grau, el aeropuerto de la ciudad de Piura, la Municipalidad Provincial de Castilla, entre otros. Esto además se terminó de aclarar con la sentencia emitida por la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema de Justicia de Lima, del 14 de julio del 2015, en la que definitivamente se confirma que la Comunidad de Castilla no tiene ningún derecho sobre esos predios.

A pesar de ello, sin embargo, Salinas sigue repitiendo la mentira.

Mentira 2

El documental afirma: En el mismo lugar donde hoy se levantan los edificios de la primera etapa se asesinaron a dos ancianos para desalojarlos. 

Este hecho nunca sucedió y por ello no existe denuncia alguna sobre el tema. Además, se debe recordar que esta información fue parte del testimonio de Carmen Campodónico, testigo utilizado por los realizadores del documental. Campodónico fue sentenciada por difamación precisamente por lo dicho en este reportaje en donde inclusive afirmó haber sido expulsada violentamente en el 2012 de terrenos eriazos. Por otro lado, este testigo ahora se encuentra en prisión por intentar introducir droga a un penal de Piura y tiene más de 4 páginas de antecedentes en los que figuran delitos de hurto y usurpación.  

A pesar de ello, sin embargo, Salinas sigue repitiendo la mentira.

Mentira 3

El Arzobispo de Piura ofreció 3 millones de dólares a los líderes de la banda criminal La Gran Cruz del Norte, en la Parroquia del Santísimo Sacramento de Piura.

Esta afirmación fue hecha por el otro testigo Samuel Alberca, que fue sentenciado por este hecho difamatorio. La información fue desmentida por el párroco de la citada parroquia. El prontuario delincuencial de Alberca, con más de 18 hojas de antecedentes penales y judiciales, era conocido tanto por Daniel Yovera, director del documental, como por su productora, la socia y amiga de Pedro Salinas, Paola Ugaz. Aun así los periodistas, carentes de todo rigor periodístico, utilizaron sus declaraciones como “prueba” en el reportaje. 

Y a pesar de estos antecedentes Pedro Salinas sigue repitiendo la mentira.

Mentira 4

Carmen Campodónico afirma en el reportaje, que ella y sus hijos fueron expulsados a palos y con hachas de su casa.

Inmobiliaria Miraflores Perú en la respuesta que dio públicamente a Al Jazeera demostró, usando Google Maps, que desde antes del 2012 nadie vivió en la zona, por lo que la ya mencionada señora Campodónico, mintió. Si nunca vivió allí con sus hijos tampoco pudo ser expulsada. Pero, a pesar de ser una grosera falsedad, Pedro Salinas sigue repitiendo la mentira.

Mentira 5

La empresa inmobiliaria contrató a la organización criminal La Gran Cruz para que se apoderen de terrenos con el uso de las armas y la violencia. 

Este hecho es falso y también fue desmentido. ¿Para qué iba a pagar la Inmobiliaria a alguien para que se adueñe de terrenos por los cuales ya había pagado a sus legítimos posesionarios como consta en los contratos de compra venta que son anteriores a la invasión perpetrada? Más bien, se constató que los pagos que realizaba la empresa obedecieron a la extorsión que recibían por parte de miembros de la mencionada banda criminal que operaban juntos con miembros de construcción civil invadiendo los terrenos que había adquirido la Inmobiliaria. 

Y, sin embargo, Salinas sigue repitiendo la mentira.

Como se puede ver, el documental The Sodalitium Scandal no tiene ningún tipo de sustento en la verdad. Sin embargo, Pedro Salinas insiste en defenderlo y en seguir propagando sus mentiras. Recordemos que antes de que se emprendiera la batalla legal para desmentir este trabajo pseudoperiodístico, Paola Ugaz salía por distintos medios, orgullosa, a atribuirse la producción de este reportaje e incluso Pedro Salinas señaló en su artículo “La carta del sodálite Eguren” que su colega fue la productora. Luego de recibir varias cartas notariales comenzó a deslindar. Inclusive dijo que haberse atribuido dicho cargo en el documental fue una “ligereza” o un “juego de palabras”. 

Finalmente, la pregunta sigue quedando en el aire: ¿Por qué Al Jazeera sigue sin hacer nada al respecto? Por otro lado, ¿por qué el odiador Salinas lo promueve y repite los argumentos del reportaje sabiendo que son mentiras? ¿No será simplemente que es una herramienta más para seguir en su cruzada anticristiana?