Rusia prepara su «interNiet»

Moscú, 25 nov (EFE).- Los agoreros ya le llaman «interNiet» («interNo»). Y es que la máquina de censura se está cerniendo sobre la red en Rusia con el fin de tener un mayor control.
Rusia ocupa en la actualidad el puesto 51 (de un total de 65) en la clasificación de la libertad en internet elaborada por Freedom House.
El Kremlin se ha defendido de las críticas con la entrada en vigor, el pasado noviembre, de una ley sobre el llamado «internet soberano» que abre la puerta a una eventual desconexión de la red global ante un ataque desde el extranjero.
«Los intentos de EEUU y sus aliados de conseguir un dominio total en la esfera informativa son cada vez más alarmantes», señaló.
Las compañías de telecomunicación rusas están «entre las mejores del mundo» y si en países como China o Irán solo unas pocas cuentan con acceso a proveedores extranjeros, entre las empresas rusas esta cifra asciende a varios cientos.
Eso hace que incluso en el caso de querer realmente «apagar» internet, las autoridades tengan que hacer un engorroso trabajo previo para contactar con todos los operadores nacionales, ya que no existe un único «interruptor».
Recientemente, una ley prohibe -desde julio de 2020- la venta de teléfonos móviles, ordenadores y televisores inteligentes sin aplicaciones rusas preinstaladas.
Esto daría lugar al surgimiento de un «enorme mercado negro» para la prestación de estos servicios.
Un reciente sondeo registró un repunte en la cantidad de ciudadanos que exigen más libertad de expresión, que pasó del 34 % en 2017 al 58 % en 2019.
Mientras tanto, muchos internautas rusos ya encuentran formas de sortear los bloqueos en internet, recursos que utiliza el 34 % de los ciudadanos, según una encuesta publicada este lunes.