Cambios positivos en la pequeña producción agropecuaria

Aníbal Sánchez

En el área rural del Perú residen 6,5 millones de peruanos, de todas las edades, casi una quinta parte de la población peruana. Los que trabajan y allí residen, aportan a la población ocupada en cerca de 4 millones de hombres y mujeres, que se dedican a las labores del campo. A cultivar la tierra y a la crianza de animales. Están mayormente en Cajamarca, Huancavelica, Puno, en Junín, Apurímac o Piura, están en todas las regiones de costa, sierra y selva, generando riqueza, sustento para ellos y alimento para toda la población peruana, con los productos de la tierra que ofertan, la gran mayoría en la economía familiar. La agricultura, actividad económica milenaria, ha generado por siglos y hasta ahora, el sustento alimenticio de nuestra población. Aportando directa o indirectamente, a la seguridad alimentaria, una de las metas de la visión 2030 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Según cifras del IV Censo Nacional Agropecuario, se estiman 2,3 millones de productores agropecuarios, en el país, el 99,0% de ellos, son pequeños y medianos productores. El 80,0% conducen pequeñas unidades productivas, cuya área no sobrepasa las cinco hectáreas. La pequeña, mediana y gran producción agropecuaria, aportan cerca del 6,0% del PBI peruano.

Cambios relevantes

En la actual realidad de los productores del campo, de la población rural, están afianzándose cambios muy importantes. Uno de ellos, que se visibiliza con fuerza, está referido a la movilidad espacial. El campesino ahora tiene una doble residencia, vive y cultiva en la chacra, en la pequeña propiedad, y también se traslada al pueblo más cercano, donde tiene una segunda vivienda, sus hijos van a la escuela del pueblo, incluso han logrado un pequeño negocio comercial de venta de productos propios del campo y de otra naturaleza. Esta movilidad espacial se está generalizando en casi todas las áreas geográficas del país, situación que se observa en el casco urbano de los diferentes pueblos y pequeñas y grandes ciudades.

Los productores del campo, en la auto provisión de sus recursos, en su gran mayoría combinan las faenas en la unidad agropecuaria, en las áreas rurales, con otras actividades en las ciudades, pueblos, zonas urbanas, ante la posibilidad de aumentar los ingresos familiares. Según resultados del IV CENAGRO, el 41,0% de pequeños y medianos productores agropecuarios, dejan la actividad agropecuaria en ciertos periodos del año. Se trasladan tras la siembra o cosecha, a dedicarse al comercio en la ciudad, a trabajar en otras unidades agropecuarias, o están ya involucrados en los servicios del transporte, en la construcción, o en otras actividades. De tal forma que lo urbano y rural se entremezclan, en una línea divisoria, que por momentos parece desaparecer.  

Otros cambios en la pequeña y mediana producción agrícola y pecuaria

Según resultados de la Encuesta Nacional Agropecuaria 2018, que ejecuta el INEI cada año, se observan avances en la orientación de las siembras, en la rotación de los cultivos, en el uso de riego tecnificado, se acercan a los mercados, hay avances que van profundizándose, y que debemos incentivar. Así, el 9,8% de pequeños y medianos productores agropecuarios realiza una adecuada orientación de sus siembras, es decir que toman en cuenta los factores de clima, disponibilidad de agua, profundidad y tipo de suelo e inclinación de la parcela de sus cultivos. Este porcentaje es más elevado en la costa, con el 17,8% de productores, en la sierra con el 10,9%, principalmente. Aunque un porcentaje aún menor, de 1,1% de productores del campo, realizan prácticas orientadas a prevenir o minimizar los problemas de degradación del suelo, exhiben prácticas de análisis de suelos y rotación de cultivos, mezclan la tierra con materia orgánica y/o construcción de terrazas, zanjas de infiltración o rehabilitación de andenes, retomando las buenas prácticas del pasado. Avance muy importante es los avances en las buenas prácticas de riego, el 22% de productores del campo cuentan con un sistema de riego tecnificado, porcentaje que se eleva a 27,0% en la sierra. Esta buena práctica incluye, el riego por exudación, goteo, micro aspersión, en al menos uno de sus cultivos. Asimismo, cerca del 80,0% de los agricultores pequeños y medianos, orientan sus cosechas al mercado, en esto influye también los avances en la conectividad. La red vial que acerca a las poblaciones a los mercados, permite a la vez acercar la producción campesina,  la demanda de alimentos de la población que reside en las ciudades.

Esta dinámica de cambios en el agro, y algunos otros ligados a la mejora de las crianzas pecuarias, se van observando en el país. La pequeña producción, por ello demanda de acompañamiento, capacitación, asociatividad, posibilitarles acceso al crédito agropecuario, los seguros agrícolas, u otros productos. Hay avances, pero existen aún grandes retos por afianzar un sector que aporta a llevar el alimento a toda la población peruana.