Argentina relanza la heterodoxia económica

Buenos Aires.– La Presidencia del peronista Alberto Fernández parte con «terroríficos números», como el mandatario los ha calificado: el PIB de Argentina habría vuelto a caer al menos un 2,5 % en 2019; la inflación habría acumulado un 55 % y la pobreza ronda el 40 %.
El nuevo Gobierno decretó el pago de bonos a jubilados y trabajadores del sector privado y público, y creó una tarjeta para la adquisición de alimentos por los más vulnerables.
El gobeirno se propone inyectar unos 1,590 millones de dólares en la economía, afirmó el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas con el argumento de que el aumento de ingresos permitirá recuperar la actividad económica.
Para esto se aumentaron y crearon impuestos, como el denominado tributo «solidario» que grava con un 30 % la compra de divisas extranjeras y los gastos en el exterior. El alza en los derechos de exportación afecta particularmente al sector agropecuario.
La norma congela la actualización automática de las jubilaciones, que ahora serán ajustadas a criterio del Ejecutivo.
Según Ramiro Castiñeira, economista jefe de la consultora Econometrica, todo esto implica un ajuste fiscal por más de 2,4 % del PIB, equivalente a 9.000 millones de dólares, derivado de mayores impuestos por 6.000 millones y de la contracción del gasto en jubilaciones por 3.000 millones. Este año el PIB se contraerá el 1,6 % y la inflación será de 42,2 %. EFE