La mayor reserva genética de alpacas de color

La mayor reserva genética de la alpaca de color del mundo se halla en Puno. En un centro de investigación se trabaja para optimizar la producción de fibra y carne y la resistencia al cambio climático.

A 4,200 metros sobre el nivel del mar se encuentra Quimsachata, el Centro de Investigación y Producción (CIP) ubicado entre las provincias de Lampa y San Román, Puno. En él se ubica el banco de germoplasma de la alpaca de color, con 20 de las 23 tonalidades identificadas por la industria mundial.

Las alpacas lucen sus sedosos pelajes a orillas de la laguna Saracocha, la principal fuente de agua de la zona, que genera un microclima que desafía temperaturas extremas. La reserva genética está a cargo del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), que inició sus actividades de investigación en camélidos en 1988.

“Quimsachata es un centro de referencia a escala nacional e internacional.”Recibimos studiantes e investigadores”, refiere el jefe del Programa Nacional de Investigación de Camélidos, Teodosio Huanca.

Los científicos trabajan el “empadre controlado”, según la raza y color, para preservar las diferentes tonalidades del “banco de germoplasma”. “Hemos hecho visitas a diferentes rebaños para recolectar a las alpacas de color”, cuenta el técnico de campo, Eduardo Charaja.

SURI Y HUACAYA

Las investigaciones desarrolladas en sanidad, mejoramiento genético, biotecnologías productivas y alimentación han permitido preservar la genética de las alpacas de color en sus dos razas: suri y huacaya, un legado delos antiguos criadores. En Quimsachata también se cría llamas, vicuñas y guanacos para su mejora genética.