Se fue entre bombos y zampoñas

«…PERU, país que necesita un almirante para sus caballitos de totora» 

Pablo Macera, Revista DEBATE , marzo 1984.

Óscar Fernández

Se escribirá mucho de su talento, de su genialidad, de su valentía, de su incomparable y voluminosa creación, de su incansable trabajo. Así como otros  lo harán sobre su pensamiento político y no faltaran sus verdugos, esos que acusan y solo han sabido hacer eso. 

Poco se hablará de la dimensión humana de este hombre gigante que vivió parte de su vida en el  viejo local de San Marcos del jirón Andahuaylas  y donde dirigió el  “Seminario de Historia Rural y Andina» que,  desde 1973, produjo  más de 450 publicaciones y organizó más de 50 exposiciones.

Amigo, compañero, maestro, guia intelectual, promotor de la inteligencia de los más modestos, propiciador de la creación de decenas de personas humildes que gracias a su ayuda y voluntad pudieron investigar y plasmar en  obras escritas las experiencias de sus pueblos y comunidades.

Enrique Casanto, Carmelón Berrocal, Rosaura Andazabal, Lastenia Canayo García,  Carmen del Aguila Rodríguez, Juan Zárate, Josefa Nolte, Sara Acevedo, Belén Soria son algunos nombres de gente que surgió y se consolidó bajo  la generosa batuta de Pablo Macera y lo hicieron para escribir la mágica historia de sus pueblos.

Prueba de ello son algunos libros como:  «Flora y Fauna de Sarhua, Pintura y Palabra» (1999),  editado por San Marcos, el BCR, el Instituto Francés de Estudios Andinos y Hidrocarbures Perou;  «El Poder libre Ashaninca, Santos Atahualpa y su hijo Josesito»  (2009) ; La colección de 24 volumenes de cuentos bilingües bajo el título “Cuentos Pintados del Perú”;  “La cocina mágica ashásninca (2011) editado por la U. San Martín de Porres; «Magia y Verdad del Mundo Shipibo» (1919), editado por Ikono,

Pablo deja una inmensa creación propia, que se resume en «Obras escogidas de Historia» publicada por el Fondo Editorial del Congreso (2017) y que  fue compilada  por Miguel Pinto. Pero también nos deja el maravilloso libro «Santero y Caminante» (1992)  escrito junto con el artesano ayacuchano Jesús Urbano y publicado por Editorial APOYO.  Un relato de memoria oralizada, contada en forma espontánea por Jesús Urbano ante el atento oído de Pablo Macera. Un libro que  «…es la clara historia de los cuerpos y almas de muchas comunidades que han ido conformando y creando la historia peruana.

Pablo Macera se fue, como tal vez lo había imaginado él mismo: sin ninguna presencia de autoridades en su velatorio, ni en su entierro, tampoco la de intelectuales, periodistas, ni opinólogos. Se fue entre bombo y zampoña y acompañado de ese Perú profundo por el cual entregó su vida, su rebeldía y su inmenso talento, alejado de la mezquindad y del odio que, lamentablemente, padecemos los peruanos. Descansa en paz Pablo.