Desde el palco real

Rodolfo Dondero Rodo

La figura de la negación fáctica, es el ardid tramposo del que elude, soslaya, evita, tima, al recurrente.

Es una práctica, que desde tiempos de la revolución industrial, utiliza el patrón cuando escucha, ofreciendo una sonrisa complaciente, a sus subordinados, y les confiere toda la razón a sus reclamos y demandas.

Los recurrentes, al habérseles concedido la razón, sienten la satisfacción del vencedor, triunfantes y fortalecidos, vuelven a sus jornadas cotidianas y reanudan con entusiasmo la producción.

El desencanto llega cuando abren el sobre en el que les llega el jornal y comprueban que apenas han tenido un incremento, con el que no resuelven sus problemas económicos, y deben aceptar el consuelo de “peor es nada”.

Imaginamos al titular de la vitivinícola, enfrentando al vigoroso Primer Ministro, planteando la cuestión de confianza, ducho en las lides con sus peones, le dijo que sí, pero en la práctica le dijo que no, al presionar el nombramiento de su pariente para que fortalezca sus aspiraciones ante el T.C.

El Presidente sobreviviente, utilizó la Constitución, y desenmascaró la forma tramposa con la que el Congreso, ejercía el poder delegado por el pueblo, pero solo para proteger los intereses de sus aliados y cómplices investigados por el Sistema Judicial.

La mayoría, complicada en el escándalo de la corrupción, fustigó al vitivinícola a que recurra ante el TC, y le cobre a sus nombrados, el favor de haberlos ungido Magistrados.

Solo tres de los siete se mantuvieron sumisos y fieles a sus patrocinadores, los otro cuatro, reaccionaron y votaron con justicia e independencia.

Este es el comienzo del fin de la manipulación política de quienes cobijados en el caballo de Troya de sus partidos, obtuvieron vergonzosos beneficios de enriquecimiento.

La Magistrada Ledesma, comenzó con buen pie su período presidencial en el T.C. lo que constituye una esperanza en la recuperación de valores, negación fáctica a las acciones de los políticos que inspirados en la frase “MUNDUS VULT DECIPI, ERGO DECIPIATUR” van pululando tras los puestos de Poder.