Falla de carácter

Jorge Morelli

Un gran candidato debe tener una inagotable capacidad de trabajo. Laboriosidad y fecundidad . Es a lo que el  mito andino llama  llankay, quechua.

Pero un gran candidato necesita tambien lo que el mito llama  yachay,  conocimiento. De detalle incluso en el caso de cafa uno de los problemas publicos, económicos, políticos y sociales.

Pero tampoco basta.

Porque lo que hace la diferencia entre un gran candidato y uno del montón no es ninguna de esas dos cosas. Lo que hace la diferencia es lo que el mito andino llama el munay, el poder de la  voluntad y del afecto.

En otras palabras, una elección es ante todo una cuestión de carácter. Una falla en capacidad de trabajo o en conocimiento es un error grave en una elección. Una falla de carácter es letal.

Sobrevivir a una falla de carácter no es imposible, pero requiere una expiación. Dolor de corazón, acto de contrición, propósito de enmienda son los prerrequisitos de una absolución legitima en el sacramento de la confesión católica. Esto no es diferente.

El control de daños de una falla de carácter es improbable, pero solo.tiene oportunidad de funcionar si  comienza con un doloroso sinceramiento que restablezca la credibilidad suficiente para que el transgresor acceda, primero, a la ocasión de ser escuchado y luego  a la oportunidad de convencer de la buena fe detrás de la debilidad que la falla de carácter ha puesto en evidencia.

Casos de lideres que han sobrevivido a naufragios de este calibre, los hay, pero contados con los dedos de la mano.

El de Julio Guzmán, para bien o para mal,  no parece ser uno de ellos.