Los tres mosqueteros: PPC, APRA y SN

Federico Prieto Celi

Los tres partidos con raigambre política que se han quedado fuera del parlamento –APRA, PPC y SN- deberán aprender la dura lección recibida por los electores en las elecciones del 26 de enero. Les toca aprestarse a pasar la valla del 5% en la próxima consulta parlamentaria; o disolverse. Me puedo dar el lujo de recordar que la Unión Revolucionaria, partido fundado por el presidente Luis Miguel Sánchez Cerro, que apoyó al candidato Hernando de Lavalle en 1956, dio por concluidos sus servicios al país, al ver que los electores le daban la espalda.

El APRA ha confiado en la fidelidad de sus militantes, sin advertir que la mayoría de sus cofundadores han fallecido, que los hijos apristas de esos políticos, ya no tienen el sentido de fidelidad de sus padres, y que la sociedad de consumo sumada al olvido de los ideales patrióticos, ha hecho que sus nietos voten por Alianza por el Progreso.

El partido popular cristiano, que ha sobrevivido al partido demócrata cristiano, nunca ha llegado solo al poder, y cuando lo ha hecho, ha sido bajo la sombra de Acción Popular. Tiene un programa de gobierno muy bueno pero el hecho de estar dirigido en su mayoría por abogados en ejercicio, ha tenido como consecuencia que para no descuidar los trabajos de los estudios, han descuidado al partido.

Solidaridad Nacional, fundado por Luis Castañeda Lossio, hoy en retiro político, fue reorganizado por Rafael López Aliaga, buscando una porción de la torta parlamentaria, como globo sonda que le suministre información acerca de la presión atmosférica de la clase política. Ya sabe a qué atenerse para sus futuras incursiones en los procesos electorales.

Salvo estos tres casos de partidos que pueden resurgir de sus cenizas, el resto de las listas electorales que no han ingresado al parlamento deben darse por muertas. Y no olvidemos que el partido comunista peruano es algo del pasado: ningún peruano quiere ser hoy comunista.