Emisiones de CO2 se estancaron por baja en países desarrollados

París.- Las emisiones de dióxido de carbono para producir energía en el mundo se estancaron en 2019 en 33 gigatones, por el freno registrado en los países desarrollados, según informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

La disminución de las emisiones en la producción de energía eléctrica en las economías avanzadas compensó el «incremento continuo» en otros países. El mayor uso de renovables, sobre todo de la eólica y la solar, la sustitución del carbón por el gas natural en la producción eléctrica y una mayor generación de energía nuclear fueron los principales factores de esta contención.

Las emisiones del sector eléctrico en las economías avanzadas disminuyeron a niveles de finales de la década de los 80, cuando la demanda era un tercio inferior a la actual.

La AIE destacó el recorte de las emisiones en Estados Unidos, con una caída del 2,9 %, 140 millones de toneladas menos, hasta situarse en los 4,8 gigatones. Desde que en 2000 alcanzaran su máximo histórico, ese país las ha recortado en 1 gigatón.

En la Unión Europea, incluido el Reino Unido, el recorte fue del 5 % hasta los 2,9 gigatones, 160 millones de toneladas menos en 2019, un año en el que, por vez primera, el carbón se vio superado como fuente de producción de electricidad por el gas natural y la eólica se quedó a las puertas del segundo lugar. El uso del carbón para producir electricidad se redujo un 25 %, mientras que el gas natural subió un 15 %.

En Japón, las emisiones cayeron un 4,3 %, la mayor bajada desde 2009, por el incremento del 40 % de la producción de energía nuclear tras la vuelta a la actividad de varios reactores.

En China, el frenazo económico, la expansión de las renovables y la entrada en funcionamiento de siete reactores nucleares atenuó el crecimiento de las emisiones, al igual que en India, donde el uso de carbón en la generación eléctrica cayó por primera vez desde 1973.

Todo lo contrario ocurrió en otros países del sudeste asiático, donde las emisiones crecieron de forma importante ligadas al aumento del uso del carbón.