¿Por qué Jorge Barata, el gran corruptor del Perú, está libre?

Federico Prieto Celi

La inmensa mayoría de peruanos, que no han estudiado derecho en la universidad, sino que trabajan en su oficio o profesión distintos al derecho penal, y leen periódicos, oyen radio y ven televisión, se preguntan por qué el gran corruptor del Perú, en el caso Lava Jato -el club de constructores externos e internos peruanos-, está libre en Brasil.

¿Cómo ha hecho Jorge Barata para burlar la justicia peruana, cosa que no han podido hacer presidentes ni alcaldes? Alan García se suicidó para no ir a la cárcel. Alejandro Toledo Manrique se encuentra detenido en los Estados Unidos, con síndrome de abstinencia, por proceso de extradición, con orden de captura internacional, por tráfico de influencias, colusión y lavado de activos. Ollanta Humala se halla con comparecencia restringida por lavado de activos, luego de haber estado nueve meses con prisión preventiva. Pedro Pablo Kuczynski se halla con detención domiciliaria por 36 meses por supuesto lavado de activos cuando fue ministro de Estado en el gobierno de Toledo. Susana Villarán, cumple con 24 meses de prisión preventiva por recibir presuntamente dinero ilícito en la campaña del No a la Revocatoria del 2013 y en su campaña de reelección en 2014. Luis Castañeda Lossio, tiene impedimento de salida del país por 18 meses por haber recibido dinero en la campaña del 2014 y en la Presidencial del 2011.

[Y la candidata presidencial y presidenta de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, sufre injustamente 15 meses de prisión preventiva (después de haber estado 13 meses en el mismo régimen preventivo), por odio pertinaz y miedo a que llegue a la presidencia, acusada sin razón. Y su padre sufre un via crucis, en la cárcel de por vida, también por odio (y envidia y venganza), en un caso histórico de injusticia sólo comparable con el presidente Leguía].

La justicia peruana, ¿ha hecho uso recto de la prisión preventiva, de la colaboración eficaz, de la presunción de inocencia, de las pruebas e indicios recibidos de los Estados Unidos y del Brasil, de los interrogatorios y confesiones de los detenidos….? Y, ¿ha respetado el honor y la buena fama de todos los testigos, sospechosos e imputados.…? ¡Cuántas preguntas quedan sin respuesta en el comportamiento del poder judicial, de las comisiones parlamentarias y de la participación de la policía, sin mencionar la presión directa, indirecta y circunstancial del gobierno!

Pero Jorge Barata, autor y ejecutor de todos los casos de corrupción de Odebrecht en el Perú, se muere de risa y se atreve a demandar al Perú ante la Centro de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), ante el pasmo de los habitantes del Perú.

Cambiando al ministro de Salud por el de Justicia (Los nueve monstruos, en Poemas Humanos) como César Vallejo, habría que decir:

Jamás, hombres humanos,

hubo tanto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera,

en el vaso, en la carnicería, en la aritmética!…

Señor Ministro de Justicia; ¿qué hacer?
!Ah! desgraciadamente, hombres humanos,
hay, hermanos, muchísimo que hacer…