La Fed lanza todo su arsenal

Washington.- La Reserva Federal (Fed) de EEUU lanzó el domingo el mayor paquete de estímulo monetario desde la crisis financiera de 2008, con un súbito recorte de tipos de interés hasta casi el 0 % y una inyección de liquidez de 700,000 millones de dólares.

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“La Reserva Federal está preparada para usar todas sus herramientas al completo para apoyar el flujo de crédito a los hogares y empresas”, aseguró el comunicado del banco central.

La decisión de la Fed, tomada por sorpresa y a apenas tres días antes de su reunión prevista para esta semana, denota la alerta en el seno del banco central ante la caída de la economía mundial.

Afirmó que dejará los tipos en el rango de actual, de entre 0 % y 0,25 % “hasta que estemos confiados en que la economía ha capeado los recientes eventos”.

Es la segunda vez que el banco central de EE.UU. recorta los tipos de interés en menos de dos semanas. El 3 de marzo anunció, también de manera súbita, un recorte de medio punto en el precio del dinero.

En rueda de prensa telefónica, el presidente de la Fed, Jerome Powell, descartó por el momento, sin embargo, que la Fed adopte tasas de interés negativas, como otros bancos centrales.

Las medidas de emergencia del banco central estadounidense son de enorme magnitud.

Además del recorte de tipos, la Fed comprará en los próximos meses bonos del Tesoro por valor de 500.000 millones de dólares y activos de garantía hipotecaria por otros 200.000 millones, para aportar una inyección de liquidez al sistema ante las tensiones generadas.

A nivel internacional, anunció una medida coordinada con los bancos centrales de Canadá, Inglaterra, Japón, Suiza y el Banco Central Europeo (BCE), para canalizar mayor liquidez en dólares al mercado.

Para los analistas, la Fed se ha lanzado con todo su arsenal. EFE

DATO

Adam Vettese, analista de eToro, considera que los bancos centrales han usado ya la mayor parte de su capacidad de estímulo. Para Wen-Wen Lindroth, de Fidelity, la Fed “ha adoptado casi todas las medidas posibles. A su juicio, la relajación monetaria “es un bálsamo pero no una sólución”.