Recesión global y algunas proyecciones del Banco Mundial

* Publicado por el Instituto de Cultura Ciudadana, reproducido con autorización

El Banco Mundial acaba de  publicar el Global Economic Prospects, un nutrido  reporte sobre cómo la recesión global causada por la pandemia del COVID-19 impactará a todas las regiones, esencialmente a  los  mercados emergentes y economías en desarrollo (EMDEs).  A nivel global, un 5.2%  de contracción del PBI muestra sin duda la magnitud de la recesión global – la más grave desde 1945 y la cuarta más profunda del total de 14 recesiones ocurridas a lo largo de la historia económica mundial; todas ellas relacionadas a crisis financieras, guerras,  grandes variaciones de los precios del petróleo, y la gripe española (1917-1921).

En base a la información histórica de pasadas recesiones, desde 1960 la recuperación económica luego de estos períodos de crisis económicas globales tomó en promedio un año, por lo que según el reporte antes mencionado – independientemente de lograr una vacuna – se proyecta que la recesión actual  dure un año, esperando que en el  2021 el PBI global percápita sea positivo.

Un punto resaltante en la primera parte del reporte es que dos  tercios de  los países EMDEs  son economías exportadoras de commodities, quienes están afectadas en gran manera, Latino América  el Caribe se proyectan no sólo como la región que experimentará el más bajo crecimiento el 2020, sino que también al igual que la región del Africa Sub Sahariana enfrentan  la más profunda recesión de los últimos  sesenta años.

Dentro de este grupo de países, Perú es uno de los países que más cae en el presente año (-12%) respecto a un crecimiento del 2,2% en el 2019.  No obstante, lo resaltante en este informe no es la tasa de decrecimiento de nuestro país –  que naturalmente  es afectado como sus pares – el PBI de Chile cae en -4,3%, el de Colombia en  -4,3%, el de México -7,5% – sino que  en contraste, se proyecta que  el 2021 Perú experimentará un crecimiento del PBI del 7%. ¿A qué se debe esta volatilidad y cambio drástico en la proyección?

Evidentemente, muchas proyecciones realizadas por diversas entidades pueden acercarse a la realidad sin tener en cuenta algunas variables y factores internos y políticos – nótese que el 2021 también será un año electoral y el escenario político influirá más de lo normal en lo económico,  sin embargo las proyecciones pueden aproximarse en cierta medida al comportamiento de algunos indicadores económicos, y sólo la realidad podrá validarlos.   

Una recuperación de los precios mundiales de los productos básicos podría jugar a favor de gran parte de la región, y particularmente para los productores de  gas. Aunque la abrupta desaceleración de Estados Unidos y China interrumpieron las cadenas de suministro para México y Brasil y causaron una fuerte caída en exportaciones de economías productoras de materias primas como Chile y Perú. Una posición optimista podría inferir que una vez recuperado el ritmo del comercio,  las exportaciones de metales logren un efecto positivo en el crecimiento, tal como lo afirma el Banco Mundial para el 2021, para ello es necesario seguir impulsando la producción minera y las exportaciones de minerales ya que  es uno de los principales  contribuyentes al incremento  de los ingresos tributarios y un sector que puede contribuir  a la recuperación económicas del país. En hora buena si estas optimistas proyecciones para el bicentenario se acercan a la realidad.