Vulnerabilidades en la salud de la población

En la actualidad vivimos momentos de gran emergencia en la salud, situación provocada por el coronavirus que viene causando daños en la salud de la población, en el extremo la muerte de miles de pobladores. En el mundo se han registrado 8,4 millones de personas infectadas, 450 mil muertes, también 4,1 millones de recuperados (datos al 18/06/2020)[1].  En el Perú, 241 mil infectados y más de 7,000 muertes, según las fuentes oficiales.

Dicha circunstancia ha puesto en una situación grave a los sistemas de salud de diversos países, y también en el nuestro, lo vemos día a día, carencias innumerables. Algunos países van superando la epidemia, otros en pleno ascenso y otros tratando de alcanzar el pico de los contagios, por allí andamos nosotros. Este repentino virus ha mellado la salud de distintos segmentos de la población, preferentemente adultos mayores, personas con enfermedades preexistentes, diabetes, hipertensión arterial, obesidad, enfermos de las vías respiratorias, asmáticos, y con otras enfermedades crónicas, ellos han sido las principales víctimas del virus letal, además de la pobreza, que es un coadyuvante de la desgracia.

En el Perú, la pandemia del coronavirus nos ha encontrado en un proceso de intensa transición demográfica hacia un mayor envejecimiento de la población, con una tendencia creciente de la población de adultos mayores, así el 12% de la población total del país, cerca de 4 millones de pobladores, tienen 60 o más años de edad, o si acotamos, el 9% de la población tienen 65 o más años de edad, que los ubica como población vulnerable. Los registros de muertes en el mundo, por el COVID-19, en su mayor parte han afectado a las personas con edades superiores a los 65 años, en nuestro país la muerte de los pobladores por la enfermedad sigue el mismo patrón mundial, afectando en su mayor parte a los pobladores de mayor edad. A ello hay que agregar que, según resultados de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES),[2] en el año 2019, el 37,8% de los peruanos de 15 o más años de edad sufren de sobrepeso, este porcentaje sube en el área urbana a 38,9% y en el grupo de edad de 30 a 39 años, el 47,4% de sobrepeso.  Las personas con un índice de masa corporal de 30 o más, con obesidad, afecta al 22,3% de la población de 15 y más años de edad, y el 41,1% de las personas de 15 años y más, presentó riesgo cardiovascular.

Esta situación se agudiza en un segmento importante de la población, que la hace más  vulnerable, al exhibir mayores factores de riesgo, ante una posible infección del virus, por las enfermedades preexistentes. A nivel individual, pueden agravar aún más su situación de ser contagiados, i) la comorbilidad (presencia de uno o más trastornos o enfermedades, o más de una afección a la vez), de enfermedades como: hipertensión arterial no controlada, enfermedades cardiovasculares graves, cáncer, diabetes mellitus, asma moderada o grave, enfermedad pulmonar crónica, insuficiencia renal crónica en tratamiento con hemodiálisis, obesidad con índice de masa corporal superior a 40 a más, enfermedad o tratamiento inmunosupresor. A lo que se agrega, ii) la edad, de 65 o años de edad, las condiciones de vida, hacinamiento, riesgos intergeneracionales, poblaciones con familiares más jóvenes como factor de contagio, la desprotección y la pobreza. En el Perú, según la ENDES 2019, se estima que el 37,2% de la población (más de 8,9 millones de personas) de personas de 15 y más años de edad tendrían comorbilidad de hipertensión, diabetes mellitus u obesidad, que convierte a este segmento de la población en uno de los de mayor vulnerabilidad si contrajeran el virus, población que estaría en franco peligro frente a la pandemia y que requerirá de mucha prevención, medidas de localización, difusión, orientación, con el objetivo de protegerlos.  Las regiones con más altos porcentajes de esta comorbilidad son Tacna, El Callao, Ica, Moquegua, Madre de Dios, la Región Lima, Provincia de Lima, con porcentajes superiores al 40%.[3]

Esta reflexión de las vulnerabilidades en salud de la población, sugiere un profundo proceso de prevención, difusión, educación, la mayoría de las personas con enfermedades preexistentes, están en los registros de salud, han sido diagnosticadas, incluso tratadas, de tal manera que se pueden localizar, focalizar para su orientación o atención, considerando que el coronavirus tendrá buen tiempo en nuestras mentes y vidas, podría preservarse la salud de muchos pobladores. La información es muy importante, las encuestas a hogares son gravitantes para conocer las tendencias, características de la salud de la población, mostrándola en la demografía, la etnicidad, el sexo, la edad.

Valga el espacio de reflexión, para señalar que, dado los indetenibles cambios demográficos de la población peruana se requiere una encuesta nacional de salud, cuyos resultados complementados con los registros públicos y privados, de toda naturaleza, de atenciones, recursos humanos, insumos, medicinas, infraestructura, etc., en un sistema integrado y georreferenciado, darían un panorama amplio e integral de las necesidades en salud y su proyección futura, sin información de calidad y con oportunidad será muy difícil la gerencia integral de este proceso de cambio en la salud, que el coronavirus a desnudado en un amplio espectro.

[1] Fuente: Johns Hopkins University. 18-06-2020.
[2] INEI – ENDES 2019:  https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/publicaciones_digitales/Est/Endes2019/Libro.pdf
[3] INEI Perú: Riesgos asociados a complicaciones por COVID-19, ENDES 2018-2019. Lima, junio 2020.