Cristóbal Colón, descubridor de América

No copiemos estupideces ajenas, ya tenemos las propias. Cuando se junta el espíritu iconoclasta político con el odio ciego e ignorante las masas pueden hacer estupideces. En los Estados Unidos se culpa a Cristóbal Colón de tratar mal a los pieles rojas e inclusive a la reina Isabel de Castilla, la monarca católica que impulsó la evangelización de América.

A los diez millones de pieles rojas que había cuando Colón llegó al nuevo mundo, los colonos ingleses que llegaron más tarde y ocuparon buena parte del norte de América los encerraron en reservas, apropiándose de sus territorios; no el navegante genovés ni  la reina de Castilla ni las leyes de Indias.

Hay norteamericanos que han roto monumentos a los generales de la Confederación, por esclavistas, desconociendo que el tercer presidente, Thomas Jefferson, protegió la importación legal -no ilegal- de esclavos y prohibió que los negros libres trabajaran en el correo de los Estados Unidos. James Madison, cuarto presidente, tenía un punto de vista paternalista hacia los indios americanos, orientándolos hacia la agricultura; y al ver que colonos ingleses se apoderaban de territorios grandes de los indios, ordenó al ejército estadounidense el proteger esas tierras. Pero heredó de su padre 104 esclavos y una hacienda, que había administrado antes de ser político, y pensaba que los esclavos debían regresar al África. Con ese propósito, la Sociedad Americana de Colonización marcó Liberia, en África, como lugar para enviar a esclavos afroamericanos liberados, los américo-liberianos. En otras palabras, los esclavos eran al comienzo de la vida republicana de los Estados Unidos una realidad global.

Cristóbal Colón era un geógrafo aventurero que cambió la historia del mundo con el descubrimiento del nuevo mundo, por lo que merece respeto universal. El 12 de octubre es un día festivo en sí mismo, porque ese día los marineros de las tres carabelas de Colón pisaron tierra. ¿Qué les indigna a las masas violentas que corren por las calles de las ciudades norteamericanas de la gesta inigualable de Colón? ¿No saben, acaso, que un amigo de Colón, fray Diego de Deza, como escribió el navegante genovés, “fue la causa de que sus altezas -castellanas- tuviesen las Indias”?

La historia de los Estados Unidos está llena de guerras: de la independencia de Inglaterra, de conquista de territorios con España, de discrepancia de formas de unión -federación y confederación- en la guerra civil del norte contra el sur, etcétera. Y la liberación de todos los esclavos de origen africano tomó su tiempo; como el esfuerzo por darles cabida en la vida social, cuando ya eran libres, en los colegios y universidades, así como en tantos recintos sociales. Entender que todos los pueblos cambian lentamente es un hecho histórico, y que cada época hay que entenderla en su contexto de tiempo y lugar, no con los ojos de los actuales habitantes. La demagogia política está haciendo daño a los Estados Unidos en este tema, al término de la segunda década del siglo XXI.