¿Dónde está el refugio?

El banco Goldman Sachs ha pronosticado que en doce meses –es decir, en junio de 2021- la onza de oro en el mercado de Nueva York costará dos mil dólares.

Eso es perfectamente verosímil. Ayer la onza de oro ya se vendía en 1,780 dólares en el mercado global. Hace solo un año estaba en 1,400 dólares.

Aunque el oro ha llegado a pasar los 1,800 dólares antes, la barrera psicológica de los dos mil está intocada hasta hoy. Es una señal emblemática, una alarma esperando activarse.

Esa misma onza de oro valía 35 dólares hasta 1971 a la tasa fija de Bretton Woods de 1944. Significa que el dólar vale hoy 50 veces menos que hace 50 años.

Aunque que según Moody´s el sol peruano es la moneda que menos se ha devaluado en la región, el dólar estaba ayer en 3.54 soles en el mercado de las casas de cambio de Lima. A principios de año estaba en 3.30 soles. Cada día el sol pierde valor frente al dólar. Como el dólar frente al oro.

Es por eso que el oro es el punto de referencia general hoy y el refugio del valor económico. Cada vez que los mercados globales se asustan, como una bandada de pájaros se deshacen de acciones, bonos y monedas y vuelan al refugio del oro.

Ayer, la Reserva Federal, el banco central de EE.UU., preocupada por la solidez de los principales bancos, incluso el Bank of America y JP Morgan, les ha prohibido recomprar sus propias acciones en el mercado para “preservar capital”. Es decir para no debilitar más su ya frágil posición como refugio del valor.

¿Qué va a pasar cuando la onza de oro llegue el próximo año a valer dos mil doláres y suene la alarma global?

Desgraciadamente, es casi seguro ya que el Perú, según el pronóstico del Fondo Monetario ayer, perderá este año por la pandemia cerca del 14 por ciento del tamaño de su economía. Pero el Fondo prevé también que el próximo año recuperará un crecimiento de 6.5 or ciento. Ya los indicadores señalan que la economía de China, que es la locomotora a la que estamos enganchados por la venta de minerales, crecerá uno por ciento este año y ocho por ciento el 2021. Nosotros vamos a salir de este hoyo jalados por esa locomotora, porque el Perú produce oro, y cobre y litio y tierras raras indispensables para los autos eléctricos y la red 5G de telecomunciaciones globales del siglo XXI.

Pero la reconstrucción de la economía global y la nuestra van a necesitar cimientos firmes. Uno que las monedas actuales no pueden proveer sin reformas que las permitan volver a ser refugio seguro del valor.