¿Cómo va la economía tras la pandemia?

Llevamos siete meses de la expansión del coronavirus en el mundo, virus que apareció en la lejana Wuhan en China, a fines del año 2019. El contagio mundial ha sido impresionante, desde Asia avasalló a Europa y hace estragos en la salud de los americanos del norte, centro y sur, a nivel global se registran 13,9 millones de contagios y 593 mil decesos por la enfermedad (cifras de Johns Hopkings University al 17/7/2020), virus que continuará afectando la salud de miles de pobladores. Las cuarentenas extendidas han causado impactos negativos en la economía y en la vida de miles de pobladores y por supuesto un shock en la vida de la población.

En este 2020, los efectos negativos en las economías del mundo serán muy graves, situación que no se veía desde la segunda guerra mundial, las últimas cifras publicadas por CEPAL[1], grafican los impactos del shock, tanto de oferta como de demanda, en las economías del mundo, la generalizada parálisis del aparato productivo, limitó la oferta,  y la caída de los ingresos, por la pérdida de empleo de millones de pobladores, afectará el consumo, ingrediente sustantivo de la demanda, restando velocidad a la reactivación de las economías. No se ha perdido capacidad instalada, pero la recuperación será lenta y dolorosa.

Se estima que el PBI global, tendrá una reducción de -5,2% este año, y una caída del PBI per cápita en la mayoría de países. El paulatino levantamiento de las restricciones a la actividad económica no será suficiente para impulsar cifras positivas, en el presente año. CEPAL estima que América Latina y el Caribe sufrirán un retroceso de  -9,1%, y, para Perú estima una reducción -13% en su PBI, cifra no vista en los últimos cien años, indica que nuestra economía será una de las más golpeadas por la pandemia, en la salud, la economía y lo social.

Otro de los aspectos del análisis de CEPAL son los impactos negativos en el comercio mundial, este se reduciría entre 13 y 32% en el 2020, afectando las diversas cadenas de suministro, reducción del aprovisionamiento de bienes intermedios, de consumo e inversión, dadas las prolongadas cuarentenas, que han afectado las transacciones en el mundo, también lo sufrirán las economía emergentes que provisionan materias primas y productos manufacturados, a la vez demandan bienes de consumo, insumos y capital, el sector externo de las economías se verá duramente afectado con pérdidas de empleo e ingreso de los trabajadores, con consecuencias sociales graves. En este escenario, el sector externo de la economía peruana, sufrirá, también, dichos impactos y una pérdida importante de los ingresos por exportación.

En el Perú la pandemia, entre marzo y julio del presente año, provocó 350 mil contagios, 13 mil muertes según las cifras oficiales (cifras al 18/7/2020), aunque se estima estas cifras podrían ser aún mayores por muertes directas o indirectas. En el país se implemento una cuarentena bastante rigurosa y prolongada, de más 100 días para detener la propagación del virus, y cuarentenas parciales en ciertas regiones que afectaran la economía. En forma similar a muchos países el impacto en la economía será brutal. Las cifras oficiales[2] señalan que en los meses de marzo (-16,26%), abril (-40,49%) y mayo (-32,75%), el PBI peruano se redujo fuertemente, y entre abril y junio, el empleo se redujo en -55,1%, cerca de 2,7 millones de empleos, sólo en la Capital de la República. Los estimados de CEPAL, Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional estiman una reducción del PBI peruano de -13%, en 2020. 

Así estamos tras la pandemia, se han dado medidas de reactivación progresiva de actividades, y una inyección de liquidez a las empresas por 60 mil millones de soles, cerca del 8,0% del PBI, recursos orientados a proteger y reactivar la trama empresarial y el empleo. Sin embargo la recuperación será lenta, la mayor parte de actividades de comercio y servicios, que aportan cerca de la mitad del PBI peruano, trabajarán a un 30 o 40% de su capacidad, lo cual señala que la reactivación productiva tendrá un largo camino, el consumo de las familias deprimido se podrá recuperar activando el empleo. Esta pandemia ha sido un duro golpe para la economía peruana, pero el valor de la resiliencia de los peruanos, como en otras desgracias nos sobrepondrá, para el bien del país, del futuro.  


[1] CEPAL “Enfrentar los efectos cada vez mayores del COVID-19, para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones.

[2] INEI: Informes de Producción Nacional, y Empleo  en Lima Metropolitana