Oxígeno Rojo

Una de las grandes deficiencias que estamos padeciendo los peruanos además de políticos eficaces y honestos, es la falta de oxígeno en nuestros hospitales. Pero no crean que este problema surgió con la pandemia; ésta sacó a relucir una de las tantas políticas absurdas y “corruptas” del Estado.

En el segundo gobierno aprista de Alan García en 2010, cuando era Ministro de Salud Oscar Ugarte, se cambió la norma sobre el uso de oxígeno medicinal en los hospitales del país. Hasta ese momento, la norma exigía que el oxígeno medicinal tuviera una concentración mínima de 93% y hasta donde recuerdo ningún paciente o doctor se murió por usar este oxígeno. Basado en un informe sobre medicamentos oncológicos, sin mayor sustento técnico, se decidió que la concentración mínima del oxígeno debía subir a 99%. ¿Qué fue lo que trajo esta norma?, ¿El beneficio de los pacientes o el enriquecimiento de unos pocos?

Les pido me acompañen en el análisis que he podido hacer revisando material técnico que he encontrado, antes de emitir un juicio de valor.

Buscando decenas de documentos de países como Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda y la Unión Europea, no he encontrado uno sólo que sustente el uso de oxígeno al 99% como se hace en nuestro país desde el 2010. En informes de la Organización Mundial de la Salud, la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos, la Agencia de Medicamentos Europea, así como en documentos emitidos por asociaciones de regulación práctica de anestesiólogos de la Unión Europea, Canadá, Reino Unido; no encontré ninguno que establezca la concentración mínima en 99%.

Por último revisé documentos de grupos internacionales de evaluaciones tecnológicas sanitarias y guías prácticas clínicas de Estados Unidos, Reino Unido, Escocia, Francia, Colombia y Argentina y tampoco encontré en ninguno de ellos la obligación a usar esta concentración de oxígeno. Tan es así, que el propio Essalud mediante el Dictamen Preliminar 029-SDEPFyOTS-DETS-IETSI-2017 aprobó el uso de oxígeno medicinal al 93% en pacientes oxígeno requirentes en 2017.

Entonces, ¿por qué nuestros hospitales públicos con recursos limitados se ven en la necesidad de comprar oxígeno al 99% que es más caro y que solo es proveído por dos empresas en nuestro país, Linde y Air Products? ¿Alguien dijo oligopolio?

Pero ésta es la primera parte de la historia. Ahora pasemos de los negociados apristas a la ideología de los rojos.

Recién el 4 de Junio del 2020, luego de 80 días de iniciada la cuarenta y con 178,000 casos de Covid y casi 5000 muertos, el gobierno de Vizcarra se da cuenta que el abastecimiento de oxígeno es un problema y autoriza el uso del oxígeno medicinal al 93%. Debemos entender la gran diferencia que existe entre ambos tipos de oxígeno. El oxígeno medicinal al 93% puede fabricarse en pequeñas plantas que pueden estar en los mismos hospitales y que costarían un aproximado de $ 200,000 a $ 400,000, lo que significa que cada hospital grande puede tener su propia planta para abastecer a sus pacientes y no tener que comprarlo a ninguna empresa. En cambio el oxígeno al 99% solo puede ser producido en grandes plantas con procesos industriales complejos de las empresas antes mencionadas y luego transportado a los hospitales que lo requieran, con la demora y el sobrecosto que esto implique. Demás está decir que en la actual coyuntura, estas plantas no se dan abasto con el consiguiente incremento de precios y escasez que causa. Todos hemos visto las interminables colas de familiares de pacientes de Covid en las pequeñas plantas en el Callao y Villa María del Triunfo en donde empresarios honestos venden el oxígeno a un precio justo.

Pero esta ineptitud del gobierno no es todo. La empresa privada Southern Peru ofreció el 22 de mayo la donación de 20 mil litros de oxígeno semanales para los hospitales del sur del país. Hasta donde estoy enterado, la señora Celia Capira que corrió tras la camioneta del Presidente para pedir ayuda para su esposo que murió de Covid, es de Arequipa, zona sur del Perú. Pero para nuestro ex Primer Ministro Zevallos y para el ex Ministro de Salud Zamora, esta donación no era importante, ya que se demoraron más de dos meses en aprobarla y finalmente se dio recién cuando Cateriano era Primer Ministro.

Según los transcendidos políticos, Zevallos no quería aceptar la donación para no enemistarse con los antimineros y Zamora aparentemente estaba muy ocupado para darle prioridad y dejó en manos de un “comité” la revisión del tema. El hecho real es que el gobierno se demoró 60 días y 14,700 muertos en aceptar una donación de oxígeno que tanta falta hace para salvar vidas. Así es como nosotros, pobres peruanos, estamos entre los negociados apristas de antaño y la incapacidad ideológica de los izquierdistas de ahora.

Pero así como tenemos a los diablos del oxígeno, encabezados por Ugarte, Zevallos y Zamora, también tenemos el ejemplo de dos empresarios peruanos, hoy conocidos como los ángeles del oxígeno: Mario Romero Pérez, quien falleció de Covid hace unos días y Luis Barsallo, quien sigue atendiendo en su pequeña planta del Callao. A estos dos empresarios nuestro reconocimiento y admiración, por demostrarnos que puede existir un país mejor, al margen de políticos corruptos e ineptos.