Versus político

El nuevo enfrentamiento entre ejecutivo y legislativo en plena pandemia, pone a manifestación la falta de capacidad de diálogo, de negociación y madurez de nuestra clase política, porque han antepuesto sus intereses personales por los de la población.

Estamos por llegar al medio millón de contagios y hemos superado los 47,000 fallecidos, no hay camas UCI, entre otras carencias en nuestro sistema de salud, sin embargo, el legislativo censuró al gabinete anterior y tiene un discurso confrontacional, y el ejecutivo sigue manteniendo personas cuestionadas en algunos ministerios como son el de economía y educación.

Si bien es cierto, la vía constitucional para cuestionar la actuación de un ministro es la interpelación y de ser necesaria la censura, esperemos que el voto de confianza esta vez se dé, porque este entrampamiento político hace perder tiempo y dinero a nuestro Estado y nuestra sociedad.

Esto puede conllevar al hartazgo definitivo de la clase política por parte de la sociedad, y originar escenarios de incertidumbre en plena pandemia que puede ser capitalizado por cualquier aventurero político, más aún cuando el próximo año haya más desempleados, por ende, más pobreza, con una sociedad golpeada moral y psicológicamente.

Todo esto porque la clase dirigente y empresarial en estos casi 200 años de república no han sabido crear igualdad de oportunidades y desarrollo para todos, por tanto se requeriría un cambio estructural del Estado.