Dos enérgicos reclamos a Nicolás Maduro

Mientras yo escribía en agosto y publicaba el 2 de setiembre en el Portal Café Viena, el artículo: ¿Qué fue del Grupo de Lima? (Ver aquí) , en la que pedía que “en los pocos meses que le quedan de gobierno, Martín Vizcarra debería actualizar con vigor nuestra postura democrática en el continente”, el ministerio de Relaciones daba a conocer (con fecha del 14 de agosto) una Declaración Conjunta, firmada por los gobiernos de Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú, miembros del Grupo de Lima, recordando que son naciones comprometidas en apoyar el proceso de transición democrática en Venezuela, lo que me ha dado alegría.

Es expresión de la voluntad política del Perú continuar en la brega venezolana, especialmente ahora que el gobierno de Nicolás Maduro, con el indulto de cien presos políticos, intenta convencer a la oposición a que se preste al juego de participar en unas elecciones parlamentarias previstas para diciembre de este año ya desde ahora entendidas como fraudulentas.
El Documento del Grupo de Lima renueva su unidad y firme compromiso en favor del presidente encargado Juan Guaidó, de la transición democrática y de la reconstrucción institucional en Venezuela; rechaza las maniobras del régimen ilegítimo de Maduro que atentan contra el ejercicio de los derechos civiles y políticos más elementales, evidentes en la captura de instituciones esenciales para el restablecimiento de la democracia; expresan su firme rechazo al anuncio del régimen ilegítimo de celebrar elecciones parlamentarias sin las garantías mínimas y sin la participación de todas las fuerzas políticas; reitera su condena a las sistemáticas violaciones a los derechos humanos perpetradas por el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro; y respaldan la “Declaración Conjunta de Apoyo a la Transición Democrática en Venezuela”.

Este segundo documento está formado por el Grupo de Lima, el Grupo de Contacto Internacional, la Unión Europea, y los Estados Unidos, que pide a Maduro que se comprometa de manera urgente a apoyar un proceso definido e impulsado por los venezolanos para establecer un gobierno de transición inclusivo que lleve al país a unas elecciones presidenciales libres y justas, lo más pronto posible. Las elecciones parlamentarias por sí solas no presentan una solución política; por el contrario, pueden polarizar aún más a una sociedad ya dividida.

El documento afirma que para alcanzar una solución pacífica y sostenible a la crisis es necesario un gobierno de transición que lleve a cabo las elecciones presidenciales, de modo que ningún candidato tenga una ventaja indebida sobre los demás. Una transición rápida y pacífica a la democracia es el camino más efectivo y sostenible para la recuperación en Venezuela.

Firman esta segunda Declaración: Albania, Australia, Austria, Bahamas, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Estonia, Georgia, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Hungría, Israel, Letonia, Lituania, Marruecos, Panamá, Paraguay, Perú, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Santa Lucía y Ucrania. No firman ninguno de los dos documentos Argentina, Barbados, Granada, Jamaica y México, naciones que en algún momento formaron parte del Grupo de Lima.