Parresía – «El señor Presidente»

Un jefe de gobierno, llega a la sede donde ejerce el cargo, premunido de una diversidad de medidas de seguridad, las mismas que son adoptadas en base a la  inteligencia y contra inteligencia, generalmente adquiridas como una especialidad de las FFAA de un país.

El gobernante, que accede al poder, se convierte en el blanco de innumerables enemigos, que son presuntos y tradicionalmente comprendidos en la trillada frase  que describe a “los de adentro y los de afuera”

El poder se ejerce mediante la imposición legal y legítima de la jerarquía, que coloquialmente podemos traducir en otra frase también trillada que dice “donde manda capitán no manda marinero”

Así las cosas, el “arte” de la intriga y la conspiración, consiste en desestabilizar al poderoso, para obtener beneficios, de distinta índole,  los mismos que por ser infinitos considero innecesario enumerar.

Los conspiradores tienen intereses legales o ilegales, según cómo se interprete la Ley, pero no tienen legitimidad, si estos no le son comunes a las grandes mayorías, representadas por “el pueblo”, y que solo pueden ser confirmadas mediante la consulta a través del sufragio.

Interpretar los hechos, que por estar presentes con cierta periodicidad en el ámbito de la política mundial, es un ejercicio mediante el que se puede incentivar la imaginación, sobre todo, a quienes sean renuentes al aburrimiento y la monotonía. Veamos los siguientes hechos:

1978-  Envenenaron con “ricina” (6000 veces más potente que el cianuro) al disidente del Comunismo ruso  el escritor Georgi Murkov

1997- Binyamin Netanyahu, se vio obligado a proveer el antídoto específico para salvar a sus agentes apresados en Jordania por tratar de asesinar al líder de Hamás, Jaled  Meshal.

2004- En Ucrania, en una cena ofrecida en medio del fragor electoral, Viktor Yúshchenko, fue envenenado con dioxina, por su tocayo y favorito de Moscú, Yanúkovich; el 2010 recién, y con “rastros” en el rostro, del incidente toxicológico, Víktor Yúshchenko, accedió a la presidencia.

2006- Aleksander Litvinenko, desertor de la KGB, fue envenenado con Polonio-210, desatando una controversia entre Rusia y Gran Bretaña, de la que quedó como una posibilidad el que Putín habría dado su consentimiento para  aniquilar  al disidente, que investigaba los nexos de la mafia rusa y el servicio de inteligencia británico.

2017- VX (O-etildiisopropilaminoetilmetilfosfonotiolato.) es el producto tóxico que en aerosol, le fue aplicado al hermanastro del líder Norcoreano Kim Jong-un, por dos mujeres que quedaron solo, como sospechosas, de haber asesinado por orden del régimen Norcoreano.

2020 – Alexei Navalny, opositor de Putín fue envenenado con el producto neuro tóxico conocido como “Novichock”, actualmente ha sido dado de alta según reportes de la BBC.

Así actúan los servicios de seguridad para proteger a los gobernantes en otras latitudes, y por supuesto, en los últimos años, que se sepa, en Perú no hubo necesidad de aplicar estos métodos, o si lo hubo, ¿por qué no se activaron  las alarmas…? (No se ha confirmado el caso de la “pancreatitis fulminante” del servidor que murió repentinamente, en la residencia de Nadine)

Miles de respuestas, surgirán a partir de este momento, mientras tanto, las pantallas de televisión y los medios  van vendiendo a manera de una desarticulada novela el segundo defenestramiento del hombre más poderoso de la nación. “El señor Presidente”.