Desentrañando la transmisión del virus del Zika durante el embarazo

Estudio en Brasil revela riesgos de la enfermedad para el desarrollo del feto.

Investigadores han descubierto que cuando una madre embarazada está infectada por el virus del Zika, este puede permanecer en la placenta durante meses, causando daños al feto. Estos hallazgos representan un avance de la comprensión científica sobre la transmisión de madre a hijo y sientan las bases para el desarrollo de medicamentos y vacunas.

El virus del Zika (ZIKV) es una infección leve para la mayoría de las personas, pero puede ser peligrosa durante el embarazo debido a que podría provocar que el bebé nazca con una cabeza anormalmente pequeña (microcefalia) y otras malformaciones congénitas. 

Un nuevo estudio publicado en Frontiers in Immunology ha demostrado que el virus del Zika puede establecer una infección persistente y replicante en la placenta, que puede estar presente meses después del inicio de la infección aguda. Esto aumenta las posibilidades de que el virus llegue al feto y puede regular los factores que afectan el desarrollo del cerebro. 

Estos hallazgos son un gran paso adelante para comprender la transmisión del virus del Zika de madre a hijo y, lo que es más importante, cómo detenerla.

Sabemos poco del Zika

Los investigadores principales del estudio, el Dr. Marciano Paes del Instituto Oswaldo Cruz-Fiocruz y la Dra. Kissila Rabelo de la Universidad Estatal de Río de Janeiro en Brasil, le dieron prioridad a este tema debido a que el virus del Zika se propaga rápidamente en Brasil. «Vimos con nuestros propios ojos la situación de las mujeres embarazadas. Fue realmente impactante y nos hizo cuestionar cómo la comunidad científica podía saber tan poco sobre esta enfermedad. Entonces, como grupo de investigación que ya trabaja con arbovirus, nos dedicamos a comprender la patogenia de esta enfermedad”, señalan.

Este estudio fue un esfuerzo conjunto de un equipo de científicos, biólogos, médicos y enfermeras de diferentes instituciones de Brasil. 

El equipo examinó muestras de placenta de mujeres embarazadas durante el pico del brote de Zika en Brasil en los años 2015 y 2016. En el estudio participaron cinco mujeres que no habían sido infectadas con el virus del Zika y diez que sí sufrieron la enfermedad. De esta última cifra, cinco dieron a luz bebés con microcefalia y otras cinco sin microcefalia.

Riesgos del Zika en el embarazo

Una de las funciones clave de la placenta es proteger al feto durante el embarazo y, por lo general, es muy eficaz para prevenir infecciones virales. Sin embargo, los resultados de este estudio mostraron que el Zika pudo eludir estos esfuerzos de la naturaleza y continuar logró replicarse en el tejido, creando un entorno inflamatorio robusto que podría durar meses después del comienzo de la infección.

Los investigadores pudieron determinar que este ambiente inflamatorio era el resultado de una respuesta exacerbada de varias células inmunes como macrófagos, linfocitos T CD8 + y citocinas, que conducen a la citotoxicidad. Además, demostraron que esto puede causar cambios patológicos en el tejido y una mayor permeabilidad vascular, que en algunos casos, impactan en el desarrollo del feto.  

Rabelo dice que «estos hallazgos serán muy útiles para que los científicos establezcan un perfil de infección y comprendan mejor la respuesta inmune causada por el virus del Zika». Agrega que “esto podría generar innumerables desarrollos, desde una base para la detección de biomarcadores plasmáticos hasta el desarrollo de medicamentos y vacunas. Todo lo cual es vital para controlar futuros brotes de Zika, que según los epidemiólogos es probable que vuelvan a ocurrir ”.

Un problema sanitario en Perú y el mundo

Los brotes virales de Zika son frecuentes en los países de la región, así como la amenaza constante que representa la enfermedad para la salud humana. Hasta la fecha, se ha informado sobre el virus del Zika en 86 países, con grandes brotes en varios de ellos, sobre todo en Brasil.

La enfermedad causada por el virus puede causar fiebre leve, sarpullidos, conjuntivitis, dolores de cabeza y en las articulaciones, entre tres y 12 días después de la picadura de un mosquito infectado. Una de cada cuatro personas no desarrolla los síntomas de la enfermedad y, en quienes sí son afectadas, la enfermedad es usualmente leve, y puede durar de entre dos y siete días. 

Como advierte el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención  y Control de Enfermedades en el Perú, la manifestación clínica del Zika es muchas veces similar a la del dengue, que también se transmite por mosquitos infectados.

Esta entidad, adscrita al Ministerio de Salud, ha publicado además una breve guía de preguntas y respuestas sobre el Zika y el embarazo. Entre otras cosas, recomienda a las mujeres gestantes evitar exponerse a la picadura de mosquitos en las zonas con presencia de la enfermedad.