Se desacelera la caída en la producción

La economía peruana se contrajo en 11,7% en el mes  de julio del presente año, qué nos dice la cifra?, pues, que tras los efectos del confinamiento y cuarentena total y focalizada, que se implementó en el país, para detener el avance del coronavirus, ya por seis meses, se observa un proceso de desaceleración en el ritmo de caída del producto. Aun cuando la cifra es negativa refleja una recuperación frente a los resultados bastante negativos, en la producción nacional, en los cuatro meses previos, marzo-junio. En los primeros siete meses del año la economía registra una contracción de 16,1%, y se estima que el año concluya con una reducción de más de 12,0%. Los años 2021, 2022, y los años posteriores serán años de recuperación del nivel pre pandemia que exhibía la economía peruana, de allí hacia adelante mantener un ritmo de crecimiento que no solo dinamice la economía sino que tenga impactos positivos en el mejoramiento de las condiciones de vida y pobreza de la población peruana, con políticas económicas de mercado, sin desatención del apoyo social.

La desaceleración en el ritmo de caída del producto es resultado de un lento pero evidente proceso de reducción de los efectos negativos de la pandemia y, también por la implementación a la fecha,  de las fases 1, 2 y 3 de reactivación productiva, estando pendiente y en forma perentoria implementar la fase 4, donde un conjunto de actividades económicas principalmente del amplio sector servicios, que aporta cerca de la mitad del PBI y que absorbe una proporción importante de los empleos se active agregando valor al proceso de recuperación. La disminución en el número de contagios, y en el registro de muertes, permitirá ello, así ha sucedido en otros países, permitiendo el retorno de actividades con la meta de alcanzar, en el corto plazo, el 100% de la capacidad productiva del país.      

Nos ubicamos en un momento similar por el cual ya están transitando muchos países en el mundo que fueron centro de la pandemia del coronavirus, también aquellos que recibieron la posta en el oleaje epidémico, y los que siguieron, que al empezar a registrar disminución de contagios, menor número de fallecidos, se impulso una mayor velocidad en la actividad de los negocios, permitiendo que más actividades se incorporen al proceso de recuperación productiva con el objetivo de lograr la situación pre pandemia, para lo cual se requiere profundizar acciones de política que revitalicen la liquidez que requieren las empresas y posibilitar que los negocios grandes, pequeños entren en el circuito de la reactivación, a la par activar el empleo, gravemente afectado por la larga para, empleo del cual depende el consumo de las familias que tiene incidencia en la demanda de bienes y servicios, por tanto complementar el engranaje necesario para elevar los niveles de producción.  Así lo vemos, en países inicialmente golpeados como China, que incluso ha reabierto sus vuelos comerciales, los países de Europa, parte importante de ellos que viven del flujo turístico, posibilitando su reactivación, lenta pero sostenida, hasta los deportes van ganando velocidad en el terreno de este proceso de rehabilitación productiva.

Qué forma de letra impregnará el proceso de recuperación en el país, será una “v”, o una “u”, esperamos que tenga la forma de la primera letra, evitando la extensión del foso generado, o la ampliación de las restricciones que lleve a profundizar aun más la caída y lo principal, propiciar su extensión,  por qué tanto en el Perú,  como en diversos otros países tras la reducción de los niveles del producto, no se avizora otro camino que fortalecer la actividad de los agentes económicos, para evitar un descalabro económico mayor.

El país registra cifras negativas en lo que va del año, con mayor impacto negativo en el primer semestre, el segundo semestre la economía que venía en franca caída tenderá a la recuperación, con cifras menos negativas hasta el cierre del año, y esperar un 2021 con mejor pié, con ello entrar en la senda de crecimiento y recuperación de parte importante de lo perdido, dejando atrás el escenario de cifras negativas que afectaron los niveles de producción, empleo e ingresos. Para lo cual los estímulos fiscales jugarán rol fundamental, hasta la dinamización de la inversión privada. Así vamos, entre la pandemia y la economía, el desenlace aun imprevisto, como todo hecho futuro, esperamos, estimamos, sea promisorio para el bien de todos los peruanos.