La realidad de la pandemia

Debe evaluarse mejor la situación de la pandemia porque a la fecha no sabemos si hemos llegado a la meseta de contagios, porque no tenemos data actualizada y real porque se han dejado de hacer más pruebas y hasta ahora no se hacen en su mayoría pruebas moleculares.

Por tanto, el escenario de incertidumbre se mantiene, las medidas del gobierno como liberar el toque de queda los domingos y volver a permitir los vuelos internacionales, no son acertados, pueden traer resultados peores a los que ya tenemos.

Lamentablemente la realidad de los hospitales del Estado dista mucho de los estándares de calidad recomendados, con notables deficiencias en la capacidad resolutiva debido a la falta de métodos de ayuda diagnóstica, falta de equipamiento y deficiencia en la adquisición de medicamentos e insumos.

Es conocido el déficit de recursos humanos del MINSA, con una brecha de más de 47 000 profesionales, si se diera una segunda ola serían devastadores las consecuencias que agravarían la crisis económica y de salud.

Los esfuerzos en la atención primaria no pueden ser suficientes. En ese sentido, el gobierno debe actuar con cautela respecto a las aperturas económicas de diversos sectores en vista a que el remedio puede ser peor que la enfermedad.