Adiós, alcohol. Hola, marihuana: los jóvenes de ahora prefieren fumar a beber

(Publicado Tekcrispy. Escrito por Oriana Linares)

Nuevas investigaciones conducidas han comprobado un cambio conductual que se ha estado gestando en las nuevas generaciones. Ahora, mientras estas beben cada vez menos que las de hace 20 años atrás; como contraparte, cada vez se ve con más frecuencia que entonces jóvenes prefieren fumar marihuana.

Se sabe que su consumo ha aumentado entre las personas mayores y que también pueden ser más propensas a este las quienes padezcan depresión. Sin embargo, los que llevan la batuta en este aumento siguen siendo los adultos jóvenes e incluso los estudiantes.

El estudio llevado a cabo por Sean Esteban McCabe, Brooke J. Arterberry, Kara Dickinson, Rebecca J. Evans-Polce, Jason A. Ford, Jennie E. Ryan, y Ty S. Schepis analizó esta realidad y determinó las dinámicas nuevas que se han desarrollado para el consumo de estos dos elementos durante el tiempo.

La investigación

En primera instancia, los investigadores buscaron determinar las diferencias en los patrones de consumo individuales y conjuntos del alcohol y la marihuana. Para esto, tomaron encuentras transversales anualmente desde el 2002 hasta el 2018.

Con ellas, pudieron obtener datos de 182.722 adultos jóvenes, teniendo esta muestra casi un 50/50 de hombres y mujeres. Los resultados se publicaron en JAMA Pediatrics y reflejaron los cambios conductuales de la juventud universitaria y no universitaria entre los 18 y 20 años.

Todo esto se pudo llevar a cabo gracias al financiamiento del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos.

Los jóvenes prefieren fumar marihuana o combinar el consumo

Para poder interpretar todas las posibles aristas de su investigación, los científicos plantearon diversos puntos de interés que registrarían sus encuestas:

“Las medidas incluyeron abstinencia del año anterior, uso de alcohol, uso de marihuana, uso conjunto, trastorno por uso de alcohol, trastorno por uso de marihuana, uso de medicamentos recetados, uso indebido de medicamentos recetados, trastorno por uso de medicamentos recetados y otros trastornos por uso de drogas basados en diagnósticos”.

Una vez terminada la recopilación de datos, se procesaron todos y se dividieron los grupos dependiendo de si los jóvenes estaban o no estudiando en la universidad. Según este sistema, vieron que con los años la abstinencia de quienes estudiaban aumentó un 0,54% mientras que la de los que no subió un 0,33%. Igualmente, los trastornos por consumo de alcohol disminuyeron un 0,66% y un 0,61% respectivamente.

En total, los universitarios que dejaron de consumir alcohol entre el 2002 y el 2018 subió del 20% al 28%. Mientras tanto, el porcentaje de jóvenes que no estudiaban que se alejaron de la bebida subió de 24% a 30%.

Por su parte, el consumo de marihuana tuvo una subida del 0,46% para los universitarios y del 0,49% para los que no estudiaban. Siguiendo la tendencia de aumento, la combinación del alcohol y marihuana también aumentó un 0,60% y 0,56%.

Siguiendo estas tendencias, de la muestra entre un 90 y un 80% (respectivos a universitarios y no universitarios) reportaron consumir de forma combinada marihuana con alcohol. Por lo que se demostró que los jóvenes prefieren fumar marihuana y solo aumentan su consumo de alcohol cuando pueden combinarlo con esta.

El lado positivo

A pesar de que se notan tendencias claras en el uso de la marihuana y en la combinación de esta con el alcohol, los investigadores toman la situación con esperanza.

“Nos alienta la disminución significativa en el trastorno por consumo de alcohol, tanto para estudiantes universitarios como no universitarios”, dice McCabe, autor principal del estudio.

Efectivamente, a pesar de que el consumo general de estos elementos ha aumentado. Las consecuencias negativas como problemas relacionados al abuso de estos se han logrado mantener controladas –sobre todo cuando hablamos del campo del alcohol–. Por lo que, de una forma u otra, se puede ver al menos una tendencia a la disminución de los trastornos inducidos por el alcohol. Un detalle que luego se traducirá en una menor morbilidad y mortalidad entre la juventud –esto incluso si se mantiene que los jóvenes tienden a preferir fumar marihuana–.

Lo que debería preocuparnos

De toda esta situación, los puntos más preocupantes debería ser el aumento del uso combinado de alcohol y marihuana. Sobre todo porque fue altamente relacionado con el uso y abuso de otras sustancias como drogas de prescripción (con más de 60% de la muestra declarando esto).

Debido a esta nueva situación, las técnicas de intervención actuales no podrían ayudar a los individuos a salir por completo del circulo vicioso del consumo. Por lo que se hará mucho más difícil ofrecerles la ayuda y el apoyo que requieren. Eso sí, difícil… no imposible.

Para el futuro

Los investigadores consideran que estos nuevos conocimientos pueden ayudar tanto a las universidades, así como a los centros educativos y de salud a comprender mejor la situación de la juventud. Al saber que los jóvenes tienden a preferir fumar marihuana en lugar de beber, se pueden desarrollar estrategias nuevas con las que abordar las nuevas dinámicas.

“Los hallazgos de nuestro estudio refuerzan la compleja tarea que tienen los profesionales de la salud de detectar y desarrollar intervenciones efectivas para reducir las consecuencias asociadas con el uso de múltiples sustancias, como el uso conjunto de alcohol y marihuana”, dijo McCabe.

Por ejemplo, aunque fumar es el principal motivador, un enfoque holístico podría ser más beneficioso a largo plazo, al atacar todas las sustancias nocivas en un mismo esfuerzo.

“(…) las universidades y comunidades de EE. UU. deben crear y mantener recursos de apoyo para adultos jóvenes a medida que cambia el panorama del uso de sustancias, específicamente a medida que aumenta la abstinencia de alcohol, el uso de marihuana y el uso conjunto [de estas]”, concluyen los investigadores.