La generación equivocada

Cuando se trata de escribir un artículo siempre recomiendan no hacerlo en primera persona, en este caso considero que hacerlo en primera persona es la única manera de poder transmitir el mensaje a la Generación Equivocada.

Veo con mucha pena y preocupación que muchos jóvenes de la llamada Generación del Bicentenario piden con todas sus fuerzas una nueva constitución, pero no saben que quieren cambiar, para que lo quieren hacer y mucho menos tienen la menor idea de los efectos que los cambios a realizar tendrían sobre nuestro país.

Como experimento social me he dedicado a preguntarles en las redes sociales a los jóvenes que piden esta nueva constitución, que quieren cambiar y que esperan de este cambio, sin embargo, con dos excepciones, las respuestas han sido Fujitroll, fujiazno, fujirata, fujiaprista, toma tu taper y el silencio.

Como soy ingeniero y no abogado empecé a investigar que cambios se piden para la actual constitución, vi un video del economista de izquierda Pedro Francke donde indicaba, a su criterio, dos fallas de la actual constitución; primero la existencia de contratos ley los cuales una vez firmados impedían al estado peruano iniciar acciones legales aunque se hubiera descubierto actos de corrupción durante su celebración y segundo lo de que los inversionistas extranjeros tienen los mismos derechos que los peruanos y esto no se practica ni en Chile ni en los EEUU; no voy a teorizar sobre la exactitud o no de los afirmado por el Señor Francke, pero si puedo afirmar que para corregir esas supuestas fallas no se requiere una asamblea constituyente y mucho menos se requiere cambiar toda la constitución, en todo caso solo se necesitaría reformar los artículos lesivos para el interés nacional.

Como parte del experimento social pregunte mediante las redes sociales sobres los cambios a realizar a los artículos 1, 139 y 169 de la actual constitución los cuales dicen que la defensa persona humana es el fin supremo del estado, nos da la pluraridad de instancias judiciales e indican que las fuerzas armadas no son deliberantes respectivamente, las respuestas fueron insultos o silencio y eso se explica por dos razones la primera porque no hay nada que cambiar en esos artículos y la segunda porque no tenían la menor idea del tema.

Es un deber moral de las fuerzas democráticas del país combatir esta peligrosa situación la cual se combate mediante la explicación de cómo funciona la actual constitución y los derechos y libertades que nos proporciona, así como explicar las nefastas consecuencias que un cambio irreflexivo podría traer al país.

El Fujimorismo tiene un deber adicional o bien sale a defender la actual constitución explicando las ventajas y virtudes de ella o bien hace un mea culpa y reconoce los errores que pueda tener y recomienda aquellos cambios que pudieran ser favorables para nuestra nación.

Para terminar, quiero agregar que los que creemos en la democracia y en la libertad tenemos también el deber moral de hacer notar su error a estos jóvenes.