Distopía a la peruana

La pasividad frente a los desaciertos en la conducción del país, nos lleva hacia una distopía a la peruana, que en todo caso merece por lo menos unas cuantas líneas alertando sobre lo que ello significa.

El imperativo superior, que ordena y establece  lo correcto viene de la mayoría de los votos en un Congreso desnutrido de ideales, y saturado de intereses subalternos. Y para explicarlo, haré una grosera analogía, con la hipótesis que  establezca como un canon de armonía musical, la belleza del rebuzno, y claro, si quienes votan a través de la manifestación gutural de los pollinos, constituyen mayoría, el rebuzno será establecido  como expresión de armonía y melodía, en contradicción a cualquier obra clásica o contemporánea, debidamente escrita en un pentagrama y ejecutada por quienes tienes el talento de ejecutar un instrumento.

Pero como esto, está lejos de la problemática nacional, asumida en la intimidad de cada hogar, agobiado por las consecuencias de la pandemia, el desabastecimiento, el desempleo, el endeudamiento, y la falta de claridad  que vislumbre el futuro cercano, a nadie le importa un rábano que el  rebuzno haya sido declarado  himno nacional.

Las jornadas de protesta han dejado agotadas las mentes desde las que se inspiraron, y se han reducido a interpretar el rol de las plañideras de antaño, cuando se producía  el luto por la partida de algún ser querido, arrebatado por la muerte.

No habrá entre las tantas cosas dignas de la estupidez humana, una que sea mejor que la famosa “semana de representación” establecida por los chupasangres  de regímenes anteriores, y fielmente disfrutadas por los legisladores en ejercicio, el dispendio engalanado por la actitud de estar en “contacto con el pueblo que los ha elegido” (y los sinvergüenzas no contestan el teléfono, no utilizan el zoom, no pues, tienen que ir a ver a la querida o revolcarse en alguna francachela allá en los pagos de donde han venido) simplemente increíble, pero cierto.

Ahora, que nos toca elegir del amplio muestrario inscrito en los padrones de aspirantes a ocupar cargos de elección, invito a quienes tengan la paciencia de estar leyendo estas líneas a que identifiquen, siquiera a uno, que hay llegado con la propuesta de establecer  en similitud (plagio, o inspirado en…) a lo que recientemente ha ocurrido en Uruguay, de establecer el agua, como un derecho fundamental a consagrarse en la Constitución.

Esto es prueba irrefutable, de que los aspirantes llegan con mochilas cargadas de proyectos particulares, ajenos al bien común.

Feliz navidad, próspero año nuevo, y hasta el próximo año, si es que sigue vigente la libertad de opinión.