Avances jurídicos que distinguen a países

Una juez británica acaba de negar la extradición a los Estados Unidos de América del publicista Julian Assange, que fundara la Plataforma WikiLeaks, quien perseguido por el Gobierno de Washington, estuvo asilado varios años en la embajada del Ecuador en Londres.

Lo interesante es que la magistrada  fundamentó su decisión  de no extraditar al señor Assange con el argumento  de que las condiciones carcelarias en los EEUU no son una garantía para la seguridad del implicado. Tuvo en cuenta ,asimismo,  que él es una persona en peligro de suicidio.

Una lección jurídica a nivel internacional a tener en cuenta también en países que se han  quedado  en materia jurídica rezagados. Así como subdesarrollados. Lamentablemente, el agente diplomático uruguayo en Lima, quien fue responsable de otorgar protección a Alan García Pérez no tuvo este alto criterio jurídico que la juez británica, o como se actúa en Alemania en  la mayoría de casos de asilo.  

Él sabía que el político latinoamericano, tres veces elegido por el pueblo peruano -una vez para diputado y dos para Presidente-  entre  las presiones y persecución a que fue sometido,  también en peligro de suicidio.

El agente uruguayo que actuó en Lima jamás podrá escribir un libro, como el que me publicó el Congreso de la República, titulado Diplomacia por la Libertad, ni podrá sentirse orgulloso – que es mi caso- de haber otorgado protección y apostado por la vida de persona alguna.

Según la organización mundial Reporteros Sin Fronteras, el 2020 murieron en el mundo cincuenta periodistas cumpliendo su labor. Y muchos sufren presión. Cabe recordar ello porque al señor Assange   se le acusa de haber publicado información que incomoda a un país poderoso, en que se documentan operaciones que se violaron Derechos Humanos.

La  situación jurídica en los EEUU , a pesar de esfuerzos democráticos sufre de algunas deficiencias  que en el Perú también son conocidas. Si no, recordemos las imágenes  que nos deja Trump.