Enamorado con Covid

Salí del Sarcletti y empecé a tener tos y fiebre, todo repentino. En dos horas más, me dolía la cabeza, los riñones y sudaba como si saliera del gym hace diez años. No me querían vender ivermectina sin receta, así que grité: tengo Covid, no ve cómo sudo, me saco la mascarilla si quiere.

La gente se alejó y me vendieron todo lo que pedí. Tengo Covid con privilegios, redescubrí a mi familia, mis amigos. Me reencontré con canciones que no escuchaba y con sentimientos que no me quiero guardar.

Estoy  enamorado de tí. Cuando llamas por teléfono o te veo a escondidas como dos miembros del Movadef, pienso en todas las botellas de tequila azul que nos hemos tomado en todas esas veces que nos hemos odiado tanto que sólo queda amarse para recuperar el aliento.

Estoy enamorado de ti porque cuando realmente necesitas hablar conmigo  sabes que reconozco tu voz. Sabes cuando estoy solo realmente solo. Hoy tengo Covid y no sé si será mortal, por eso decidí escribir estás líneas, narrando una fantasía con Grey´s Anatomy en mute y la canción de Neil Young en la película Philadelphia.

Lo jodido de esto es que estoy enamorado de tu cerebro, no de todo tu cuerpo, y basta estar cerca para que esas neuronas se reconozcan, al fin y al cabo son doscientos años de estar cerca en tantos cuerpos, que ese detalle hoy carece de importancia. Ahora escucho una versión en acústico de Leonel García «Te ví venir»: «No tengo miedo de apostarte, perderte si me da pavor. No me queda más refugio que la fantasía, no me queda más que hacer, que hacerte una poesía.Te ví venir y no dude, te ví llegar y te abracé y puse toda mi pasión para que te quedaras…»

Estoy enamorado de ti porque no hay quien pueda completar mi alma como tú lo haces y eso desespera porque somos arrogantes y orgullosos. Somos engreídos y el eje respectivo de cada uno de nuestros mundos. Piensas que conoces mi corazón , aún cuando salgo del hielo. Me odias porque me extrañas, me odias porque estoy allí y no voy a verte. Nos hemos despedido para siempre tantas veces que hoy que mis pulmones y mi corazón han sufrido su primer dolor ineludible, declaro ante el mundo de la hormiga y el Palomo  que estoy enamorado de ti y quisiera quererte como en la canción de la Pastorita Huaracina o la versión de Alejandro y María Laura. Quizás sea en la siguiente vida. Sin ti estaría aburrido en el mundo, sin ti la vida sería más fácil, lo sé, pero justo es eso lo que no queremos. Recuérdame con esa frase » Ayer te ví ,de nuevo quise quererte, por poco llegó a hablarte, se han terminado toditas mis esperanza, solamente cenizas nos quedan. Sigues igual, tu rostro no ha cambiado ,tu cuerpo casi, casi».

Adaptando a Cortázar : No nos vimos nunca pero no importaba, lo quise a mi modo , no nos vimos nunca pero no importaba, le tomé su voz libre como el agua, tú despierto, mientras yo dormía. No sé si este virus termine en unos días o no termine nunca, he hablado y he leído los mensajes de los que no imaginé me querían tanto. El amor es el otro lado del desamor. Sé que soy un egoísta pero hoy no quiero morir. Muchos están muriendo por este Covid y decenas de razones como la violencia, explotación, discriminación, desnutrición y la irresponsabilidad de los Estados y los que dominan ese Estado. 

Estoy enamorado de ti, de la misma forma que estoy enamorado de la vida y de la lucha por una vida más justa para todos. Doy gracias a Dios por darme la valentía para no negar mis sentimientos, ni mis ideales. Eso me impidió envejecer.

Gracias.