La educación religiosa en los colegios

Desde hace un tiempo atrás existe una ofensiva de la izquierda para eliminar el curso de religión de los colegios bajo el pretexto de una mal entendida libertad de culto y libertad de conciencia.

Consideremos que la opinión de un 0.5% de caviares no puede imponerse sobre un 95% que profesa alguna religión en nuestro país ni tampoco sobre el 4.5% de ateos y agnósticos quienes, si bien no creen en un ser supremo, si consideran a la religión como una fuente de trasmisión de virtudes y valores a la niñez.

Por otro lado, los menores aprenden virtudes y valores de sus padres y de manera similar aprenden de la religión a través de ellos, la educación religiosa solo refuerza esa creencia transmitida en el seno del hogar, la constitución garantiza el derecho de los padres a dirigir la educación de sus hijos y los menores de edad deberán recibir la educación que sus padres decidan.

Pero ¿Por qué y para qué?  La caviarada ataca tanto a la iglesia, algunos sostienen, y quizás tengan una buena parte de razón, que a los caviares les preocupa eso de “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente” y también lo que San Pablo dijo en una de sus Epístolas “El que no trabaje que no coma”. Sabido es que los caviares detestan el trabajo, detestan la promoción del empleo y todo aquello que signifique esfuerzo para ganarse los frejoles; sin embargo pensamos que el fastidio de la caviarada por la religión va más allá de su conocida alergia al trabajo.

La iglesia católica tiene 2 mil años de existencia, una gran cantidad de órdenes religiosas con una única y sólida doctrina que no ha variado con el paso de los siglos y los caviares saben que aunque se paren desnudos frente a las iglesias y se orinen sobre crucifijos la iglesia católica no va a variar su posición contraria a la homosexualidad y contraria al aborto; las palabras del Papa Francisco les han quitado toda posible queja por discriminación, Francisco zanjó esta cuestión con dos declaraciones muy simples y muy claras: “Si una persona es homosexual y se entrega sinceramente a Dios ¿Quién soy yo para juzgarlo?” y luego dijo “La posición de la iglesia en este tema ya está declarada, no hay necesidad de estarla tocando a cada rato”.

La iglesia por otro lado es defensora de la familia, inculca el amor y el respeto por los padres y enseña a no juzgarlos por sus errores; enseña la solidaridad familiar eso es lo que molesta a los caviares, ellos desean una sociedad como la de USA donde el hijo se hace adulto y no vuelve a ver a sus padres, sus hijos no tienen relación con los abuelos, si el padre es muy viejo se le encierra en una casa de reposo y no vuelven a saber de él hasta que les informen que murió, si un sobrino queda huérfano lo entregan en adopción o lo internan en un albergue pero son incapaces de acogerlo y asumir la responsabilidad de criarlo y protegerlo.

La Caviarada promueve el aborto porque eso deshumaniza a la persona, quiere eliminar el curso de religión para destruir a la familia, quiere eliminar a la Iglesia porque es fuente de moral, de valores y de consuelo en caso de necesidad.

Como Asociación Haciendo Patria pedimos a las personas en general que no se dejen destruir moralmente por los caviares, a los católicos en particular les pedimos que contra ataquen a la caviarada con la fuerza de la fe, la solidez de su doctrina y la tradición que les han heredado Santa Rosa de Lima y Fray Martín de Porres.

Para concluir queremos exhortar a los cristianos peruanos (católicos o no) a meditar bien su voto, un cristiano no debe votar por un abortista, no debe votar por aquellos que intentan eliminar el curso de religión en los colegios; tomen esos dos aspectos en cuenta y desapareceremos a la caviarada del mapa político nacional.