Perú: expansionismo chino y Estado fallido

秘魯:中國的擴張主義與失敗的狀態

Un día antes de San Valentín ,la Embajada China en Perú publicó lo siguiente en Twitter :

“Felicitamos la llegada del segundo lote de 700 mil dosis de vacunas de Sinopharm al Perú, lo cual proporcionará el escudo de protección contra el Covid-19 a las peruanas y peruanos, y muestra la profunda amistad y el alto nivel de relaciones bilaterales entre ambos países🇨🇳🇵🇪 “.

Y solo unos días antes se reveló al mundo que China no habría fabricado el virus Covid 19 :

“La OMS concluye que el virus circulaba por Wuhan antes de que se detectase el brote en el mercado y descarta que el virus saliese de un laboratorio.”

El Perú tiene un Estado fallido, no tiene clase política estable, no tiene redes que entrelacen la lucha de clases o la segmentación social como le dicen ahora. La degradación de la política y la gestión pública ha llegado a un momento épico, la relación de China con América Latina ya no es un capítulo de Homeland o de West Wing. El expansionismo chino ha chocado con el drama peruano de ser perversos, ambiciosos, idiotas y también inteligentes.

Un programa de televisión, del Sr Beto Ortiz, el trabajo de una joven periodista de investigación, Claudia Toro, y el testimonio del periodista Carlos Paredes, autor del libro » El Perfil del Lagarto» revelando una donación secreta del Gobierno chino de vacunas contra el covid, fabricadas por su empresa estatal, para asegurarse así una adquisición millonaria de un lote de medicinas sobrevalorado, estallaron con la fuerza de una bomba atómica.

Mi abuelo Segundo me llevó desde pequeño al Barrio Chino. En 1921 se inauguró el primer Chifa, o restaurante fusión de comida peruana y China. Desde allí hasta hoy sólo recuerdo al barrio Chino de Londres, en el mismo Soho, cerca de Piccadilly Circus y Covent Garden y a mis dos amigos Jo y Tam, abogados brillantes de Lima.

Estos meses de escándalos políticos internos en Lima, donde personal de confianza del Presidente graba conversaciones dentro del Palacio de Gobierno y la pandemia del covid-19 entró a su segunda ola, un tuit de la embajada de los Estados Unidos de América puso inusuales alertas sobre una flota de 340 barcos pesqueros chinos, con escolta militar china, dispuestos a arrojar desechos tóxicos en aguas internacionales frente a las costas de Ecuador hasta Argentina y además dispuestos a la depredación pesquera sin que nadie haga nada. Los satélites chinos y norteamericanos monitorean esta incursión pirata en las costas de Perú. Un drone de uso militar, un AR5 de Tekever con una cámara Dominator XP Médium Altitude Long Endurance UAS, o sea una MALE UAS  pudo demostrarle a los Estados Unidos y a los países aliados de la OTAN que China lanza una ofensiva drástica y rebelde para demostrar que su control sobre los gobiernos, militares, medios de comunicación, organismos no gubernamentales y clase empresarial, es total en los cuatro Estados donde realiza la operación.

La República Popular China se  autodenomina país en desarrollo, justificando así políticas y prácticas que distorsionan todo aquello que firma en el papel y no cumple en la realidad.

En español es la teoría de la franja y la ruta, en inglés es «one belt one road» (OBOR) China pretende capturar la tecnología de la información y de las comunicaciones, la infraestructira energética, los parques industriales, elevar la colaboración de los  medios de comunicación, penetrar la cultura y la religión. Forzar la cooperación militar y la seguridad nacional de los países que depreda, a favor de sus intereses.

Según el Informe «Enfoque Estratégico de Estados Unidos con respecto a la República Popular China”, publicado por la Casa Blanca en Washington DC el 20 de mayo de 2020, Pekín busca una influencia política indebida y acceso militar en los países que elige para su expansión, con «amenazas e incentivos para presionar a gobiernos, elites empresas y think tanks»

Aunque no tiene nada que ver con la idea de una China moderna, ni con las fotos de Pedro Pablo Kuczynski con Xi Jinping en China y Perú o los edificios modernos de Wuhan o Hong Kong, para los chinos “el capitalismo está destinado a morir y el socialismo está destinado a ganar”. Todo lo demás es «Billige Rede”, como dicen los alemanes. El eje es la subordinación de los derechos individuales para servir a los fines del Partido Comunista Chino.

Según el reporte y nuestra propia experiencia donde vemos empresarios chinos, o para ser exactos, funcionarios públicos disfrazados de capitalistas independientes en las minas, plantas energéticas, constructoras, almacenes de aduana, pesquería, redes de comunicación del Perú, con el cuento de un marco legal llamado Tratado de Libre Comercio entre China y Perú, firmado en 2009, hay una visión de cómo dominar una sociedad: “Uno, campaña anticorrupción que elimina la oposición política. Dos, procesamientos a gente de las redes sociales, activistas y abogados. Tres, detenciones determinadas algorítmicamente a minorías étnicas y religiosas. Cuatro, control estricto y censura de la información y medios de comunicación, universidades, empresas y las ONG. Cinco, vigilancia y sistema  de puntuación de crédito social de ciudadanos, sociedades y organizaciones privadas y finalmente; Seis, detenciones arbitrarias, tortura y abuso contra personaa percibidas como disidentes.”(reporte Casa Blanca op cit)

Desde 2016, año en que Kuczynski visitó Pekín, ya se sabía, según la BBC Mundo, de una enorme operación ilegal de barcos pesqueros de China en aguas de América Latina. Cinco años donde ningún gobierno ha actuado drásticamente contra China. El cinismo del Gobierno chino en los días de la Reunión APEC en Lima, avergonzó. El silencio del Presidente transitorio Francisco Sagasti lo hace cómplice.

Los drones ahora detectan con colores los contenidos «secretos» de las embarcaciones chinas. Las imágenes satelitales 4D hacen lo suyo. Existe una especulación, no confirmada, que algunos de esos piratas modernos pueden haber embarcado droga pues la trayectoria de las embarcaciones, con protección militar, podría ser una buena cubierta. En todo caso sería un daño colateral que no nace de una política de Estado chino sino de la falta de control en la relación con el crimen organizado internacional.

Esa estrategia china de fusión entre lo militar y lo civil (FMC), esa intención de darle al Ejército Popular de Liberación una dimensión mundial, así como esa política de capacitación a socios extranjeros en técnicas de propaganda y censura y en el uso de la recopilación de datos masivos para moldear, eficientemente, a la opinión pública, todo eso nos obliga a dudar de la buena fe del Gobierno chino con el Gobierno peruano. La aspiración expansionista es obvia.

El Gobierno de los Estados Unidos, en su informe citado líneas atrás, dice que rechazan “la falsa equivalencia entre Estado de Derecho y el Imperio de la Ley, entre la lucha contra el terrorismo y la opresión, entre la idea de gobierno representativo y autocracia, entre la competencia basada en el mercado y el mercantilismo dirigido por el Estado”.

El Departamento de Estado sembró malos aliados en Perú que hoy no se inmutan ante la presencia China; nadie en Lima habla de proteger los intereses peruanos y promover la influencia peruana. Nadie lo dice, ni los militares. Lo curioso, como dice el analista Aldo Mariátegui es que la  Embajadora de los Estados Unidos en Lima es un Rolls Royce, especialista en el Oriente Islámico; habla Urdu, persa y árabe, con cargos de muy alto rango en la CIA, NSA, Departamento de Estado y experiencia física en Iraq, Jordania, Egipto y Pakistán.

El tuit de la Embajada de los Estados Unidos fue la primera ficha movida públicamente en este juego de ajedrez. Lo hermoso fue la respuesta de la Embajada China en Perú: “Esperamos que el. público peruano no sea engañado por informaciones falsas”. Hoy, a casi cincuenta días de las elecciones del nuevo Presidente de la República, en Perú nadie puede ocultar que detrás de los vacunados VIP vinculados a todos los estamentos de la élite del Estado y de los “caviares” de Estado, el debate no es quién más se vacuno sino cuan corrupto es el expansionismo chino.

@Ophelanjustice