Salud y economía en la segunda ola, y la incertidumbre

La circunstancia obliga a resaltar, en estas líneas, que el impacto de la pandemia nos tiene acorralados, en experiencia propia o ajena, un familiar muy cercano en crisis, y en la angustia por oxígeno, ya ni siquiera la posibilidad de atención hospitalaria, que es, lamentablemente un espacio limitado ante una emergencia galopante, no se planificó, ni previó embate tan fuerte en la salud. Las repercusiones en la economía también son evidentes, caída en el producto, pérdida de empleos de un amigo o de un familiar, caída del ingreso. El entorno familiar se ha trastocado por las infecciones, en algunos casos colectivas, sin alternativa, la única esperanza esperar en casa, en cama y rogar por que la enfermedad no se agudice. Los contagios han crecido en esta segunda ola, el día jueves 18 de febrero se registraron 9,667 infecciones, y más de 200 muertes, en un día, allí están las cifras oficiales del Ministerio de salud, casi equiparamos el momento más grave de los días aciagos del mes de agosto pasado.  La posibilidad de acceso hacia alguna escasa y cara medicina cual paliativo para la vida, es agobiante y asfixiante en el gasto colectivo de toda la familia, si es que hay. Así estamos en este Perú del siglo XXI, ad portas de doscientos años de vida independiente, la pandemia nos está estrujando.       

Los embates de la segunda ola de contagios por el coronavirus son graves, atacó con fuerza en el mundo desarrollado, y con angustia mayor en países como el nuestro. Los contagios no han declinado, en nuestro caso esta segunda ola descalabra toda previsión y desnuda nuestras grandes limitaciones, ahogados por falta de oxígeno, que abunda en el medio ambiente, pero, que ironía, su falta de acceso nos está arrebatando cientos de peruanos. Los contagios nos van cercando y más familiares, parientes, amigos, son víctimas de la insignificancia de nuestras capacidades. El drama actual nos enrostra en la cara lo difícil de la situación, y el que no tiene dinero, ni siquiera forma de endeudarse sucumbe frente al virus mortal. Así está la salud de los peruanos, con su correlato negativo en la economía.            

El mundo en el año 2020 se vio duramente golpeada por la pandemia del SAR CoV2, el PBI global se redujo en -3,5%, según datos del FMI[1], impresionante, y la economía peruana en -11,12% según las últimas cifras oficiales[2], la caída más grande en tres décadas. Es verdad que la aprobación de las vacunas a alentado las perspectivas de crecimiento, pero las variantes del virus le añaden incertidumbre a la marcha económica, aun así, la economía mundial se estima crecería 5,5% en el 2021 según las proyecciones del FMI, y el Perú una cifra de alrededor de 9,0% de recuperación, nada está dicho en un terreno frágil aun para las economías más fuertes. Esta pandemia ha golpeado indistintamente a miles de peruanos, muchas empresas pequeñas, golpeadas, han sucumbido, trabajadores ahora desocupados o en empleos precarios, ingresos socavados en detrimento del bienestar, que se reflejará en altos niveles de pobreza. La recuperación tendrá que ir de la mano de las posibilidades en la salud y de la eficacia en la inyección de recursos públicos a la trama empresarial, especialmente las pequeñas y microempresas que soportan el mayor empleo, y por supuesto dependerá de las capacidades de resiliencia de la estructura económica. Y hacia las familias soporte social, especialmente a las más pobres. Así estamos en esta segunda ola que no cede, lo recomendable es atacar lo imprescindible, oxígeno y más oxígeno, en la calle la provisión de este bien es esquivo y en ciertas circunstancias sumamente oneroso para las familias golpeadas, ampliar la capacidad de atención de la salud es una urgencia. En tanto, la terapia en la economía con liquidez, evita mayores daños en el bienestar de los peruanos, hasta soportar tamaño shock e impulsar agresivamente inversión y trabajo, para salir del pozo.

[1] FMI Informe de las perspectivas de la economía mundial, enero 2021.  https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2021/01/26/2021-world-economic-outlook-update

[2] INEI. Informe de la producción nacional, diciembre 2020. Febrero 2021.