Mi padre

Escrito por Fernando OPhelan P. la tarde del martes 23 de febrero de 2021 en Lima.

Lo que hice fue llamarlo, me dicen que está en Cajamarca. Le pedí a Jaki que rompa el protocolo y que vaya a su casa y dejé este mensaje: Bro, mi padre acaba de morir. Su celular está que falla igual me escribió y recién allí sabiendo que ambos lo sabíamos empecé a llorar.

El día anterior me desperté como siempre a la 5.45 de la mañana. Las dos pastillas para dormir solo hacen efecto cinco horas. Y se me metió en la cabeza ir temprano a la Panadería y Pastelería San Antonio, una cadena para gente acomodada de Lima. Mi padre se engríe allí con su par de butifarras y mi madre con su molde de milhojas con manjar blanco y profiteroles. Un par de exquisitos mis viejos con jamón y pan de la San Antonio. Desperté a Roberto y me sonreía como nunca lo había hecho.

Mi padre nació al lado del mar. Su mirada y su semblante cambiaba frente al mar. Su sonrisa hacia adentro se tornaba hacia afuera y todos su shorts y todos su polos bien doblados de sus cajones se lucían radiante, incluidas las sandalias y alpargatas que lucía cada verano.

Mi vida con él no fue fácil. En realidad no es mi padre biológico, soy un rebelde, déspota respondón que creo que, salvo un par  de incidentes, se ganó el derecho de «cuadrarme » u otra palabra que termina con “guevarme“ y empieza con “desa”. Roberto era un caballero, un hombre respetuoso y derecho , vivió su honestidad al máximo. Se enamoró de Lidia, mi madre, y trató de aceptarme lo más que pudo.

Un día yo estaba borracho, salía de “Gol», una discoteca a donde iba los fines de semana. Tomaba un avión los viernes, llegaba en la noche a Chiclayo, de allí un taxi a Tumán y allí en la tienda de Hugo Castro pedía mi botella de pisco acholado y Ginger Ale, me juntaba con mis brothers del Block 17 ,el resto es historia gatuna. En uno de esos regresos al hotel de Chiclayo lo llamé. Era el Día del Padre y lo llamé tres de la madrugada y sabía que yo estaba ebrio y que estaba acompañado. Le dije te tengo un regalo especial: Feliz día del Padre, Papá. Era la primera vez en cuarenta años que le decía Papá desde el corazón,él lo sabía, lloramos juntos, me dio diez consejos y yo seguía llorando por fue la primera vez que pude decir Feliz Día del Padre desde mi corazón, a otro ser humano.

Mi vida ha estado cargada de tanta intensidad, subversión, locuras, emotividad y cosmopolitismo que para mi padre todo eso era la antítesis de una vida decente. De allí en adelante fue mi confesor y consejero, le gustaba que le hablara en francés o sea con lisuras. Estuve tan cerca a pesar de ser diferentes emocionalmente. Un hombre como él, enamorado eterno de mi madre, solo comía si estaba con ella al lado, sino la esperaba. Adoraba comer pescado y mi madre odiaba que su cocina oliera a frituras marinas. Lima y los países donde han estado los han visto de la mano como enamorados.

¿Cómo entender ese amor eterno? ¿Cómo comprender que dos personas se hacen una sola? La única forma de explicarlo es con la ayuda de Benny More y su canción » Como Fue » :

» Cómo fue

No sé decirte cómo fue

No sé explicarme qué pasó

Pero de ti me enamoré

Fue una luz

Que iluminó todo mi ser

Tu risa como un manantial

Regó mi vida de inquietud

Fueron tus ojos o tu boca

Fueron tus manos o tu voz

Fue a lo mejor la impaciencia

De tanto esperar tu llegada

Más no sé

No sé decirte cómo fue

No sé explicarme qué pasó

Pero de ti me enamoré »

Mi padre me aconsejó usar esa canción y debo confesar que funcionó. Un día antes de morir lo vi desde su ventana, le dejé el delivery de la San Antonio y grité TE QUIERO PAPA, escandaloso como soy yo, lo grité desde el taxi. No pensé que tendría tanto dolor y tristeza y que aunque no llevo su sangre, su estirpe, mis tíos y tías son gente de otro material, como la nanotecnología anunaki  sabemos que existió pero nunca creímos verla. Amé a mi Padre a mi manera, no lo abracé casi nunca pero no importaba, yo despierto mientras el dormía. Gracias por amar así a mi madre. Gracias por tolerarme y disculpa por hacer que tus preocupaciones por mí hayan excedido el límite aceptable. Haré todo lo posible por honrar tu cariño acercándome mejor a mi familia.