Socialismo y libre mercado

Es célebre aquel ejemplo del salón de clase(1) que había insistido en que el socialismo realmente funcionaba: con un gobierno asistencial intermediando en la riqueza, nadie sería pobre pero nadie sería rico, todo sería igual y justo.

El profesor del curso les dijo a todos:

– «Ok, vamos a hacer un experimento socialista en esta clase. En vez de dinero, usaremos sus notas, las que obtengan de las pruebas. Todas las notas serían concedidas con base en la media de la clase y por tanto serían «justas». Todos recibirán las mismas notas, lo que en teoría, significa que nadie será reprobado, así como también nadie recibirá un 10 como nota máxima″.

Tras la primera prueba, el profesor calculó la media y todos recibieron un «7».

Quien estudió con dedicación quedó indignado, pero los alumnos que no se esforzaron, quedaron felices con el resultado.

Tras la segunda prueba, los estudiantes flojos estudiaron mucho menos porque esperaban notas buenas de cualquier forma y los que al inicio habían estudiado mucho, ya no se esforzaron. Como resultado, la media de la segunda prueba fue de «4».

Por supuesto, a nadie le gustó…

Después de la tercera prueba, la media general fue de «1».

Los desacuerdos entre los estudiantes y la búsqueda de culpables, llenaron de insultos y recriminaciones la atmósfera de toda la clase. 

La búsqueda de «justicia» entre los estudiantes, era el centro de las quejas.

Al final nadie quería estudiar más para beneficiar al resto de los estudiantes del curso. Por tanto, todos los alumnos repetirían esa materia.

El profesor del curso les explicó entonces:

– «El experimento socialista fracasó, porque cuando la recompensa es grande, el esfuerzo por el éxito individual es grande; pero, cuando el gobierno quita todas las recompensas, tomando los logros de otros para darlos a los que no batallaron por ellas, entonces nadie más va querer hacer su mejor esfuerzo. Tan simple, como por ejemplo son Cuba, Corea del Norte y Venezuela…»

El ejemplo es clarisimo. Pero no cuenta toda la historia. 

El problema en Perú es que la propuesta capitalista (que comparto) de libre mercado y libre competencia no funciona. 

En la práctica un grupo de alumnos han comprado (bajo la mesa) privilegios para plagiar las pruebas y sacan notas altas con anuencia del profesor al que han coimeado. 

En nuestro país hay contubernio entre grupos de empresarios con banco propio que han cerrado mercados para su beneficio, gracias a leyes especiales compradas con sobres y loncheras a una clase política corrupta.

Dejaron de competir comprando jueces, prensa y politicos. 

El efecto, luego de décadas de corrupción político-empresarial, es el mismo que en el modelo socialista Siglo XXI de Maduro y la cleptocracia militar que roba la riqueza de su nación: el desencanto de la democracia y el libre mercado como vehículo de desarrollo para la mayoría ciudadana y empresarial que pone su mejor empeño. 

Ambos modelos trastocan y burlan el pacto social. 

  1. No se puede llevar al más pobre a la prosperidad quitando la prosperidad del más rico, ni tolerarar que este abuse de posición de dominio para torcer las leyes y secuestrar mercados.
  2. Por cada empresa que (gracias a leyes especiales y políticos corruptos) gana sin haber tenido que competir, hay otras trabajando que creen en el libre mercado y la libre competencia.
  3. El gobierno no consigue dar nada a nadie, sin que para ello tenga que quitar algo a otra persona. Esto aplica también a las empresas privadas. Las concesiones políticas afectan la competencia y el libre mercado.
  4. Al contrario de lo que predica el socialismo, es imposible multiplicar la riqueza intentando dividirla. Resulta tan pernicioso como tolerar oligopolios y concertacion de precios, y esperar desarrollo económico con equidad. 
  5. Cuando la mitad de la población entiende la idea de que no necesita trabajar y la otra mitad entiende que no vale la pena trabajar y esforzarse para sustentar a la primera mitad, entonces llegamos al comienzo del fin de una nación. 

Esto aplica hoy para la estafa socialista de Maduro y también para el cuento de «libre mercado» como lo entienden los grupos oligopolicos que ordeñan nichos de mercados cerrados y exclusivos en Perú.

¿Si no aceptamos dictadores en lo político, por qué tolerar dictadores del poder económico? 

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(1) Profesor reprueba a la totalidad de la clase para que experimenten lo que es el socialismo: 

https://tinyurl.com/ParabolaDelSocialismo