Pedro Castillo y su miedo a debatir con Keiko Fujimori

Pedro Castillo ha cometido uno de los peores errores políticos que se le hubiera podido ocurrir, retó a debatir a Keiko Fujimori, Castillo impuso el lugar, impuso el día, impuso la hora y la final cobardemente dijo que no habían las condiciones y que el debate no se llevaría a cabo.

Analicemos porque Pedro Castillo cometió tamaño error, él pensó que en un lugar como Chota con población muy posiblemente hostil a Keiko Fujimori y con la casi nula seguridad que un debate en la plaza de armas proporcionaría a la candidata de Fuerza Popular esta no iba a aceptar, pero Pedro Castillo se equivocó Keiko Fujimori le aceptó el lugar, el día y la hora; imagino el terror de Castillo cuando se enteró de que Keiko aceptó el debate, su primera reacción fue internarse en una clínica de inmediato las redes sociales se llenaron de memes tildando a Castillo de miedoso y de que su símbolo había cambiado del Lápiz a la Gallina, horas después Castillo se repuso en la clínica y el que había entrado por una descompensación (imagino que fue por el susto del debate) se convirtió en una simple infección en la garganta (como Castillo mismo publicó en sus redes), luego dijo no hay las condiciones para un debate.

Pero ¿Por qué Pedro Castillo tiene miedo de debatir con Keiko Fujimori? La respuesta es muy simple, la diferencia de educación entre Keiko y Castillo es enorme, Keiko conoce su plan de gobierno al revés y al derecho en cambio Castillo no sabe que decir para negar que vaya a realizar todo lo que dice su plan de gobierno que fue elaborado por su jefe el sentenciado por corrupción Vladimir Cerron, el cual la población mayoritariamente rechaza, Pedro Castillo sabe que en el debate Keiko en algún momento le preguntará que quiere cambiar de la constitución y hasta le podría tomar el pelo preguntándole que quiere cambiar del artículo N°1 “La persona humana es el fin supremo de la sociedad y el estado”, simplemente no hay nada que cambiar allí.

El efecto está siendo el mismo que tuvo cuando Reggiardo se negó a acudir al debate y eso le costó la alcaldía de Lima, muchos indecisos en redes ya están reconociendo que alguien que se corre de un debate no puede ser el presidente del Perú.

Los próximos días nos mostrarán los efectos del error de Pedro Castillo sobre las preferencias electorales, que tan grande será la factura que tiene que pagar, por ahora solo nos queda esperar el próximo movimiento del líder del partido de la Gallina, perdón quise decir del Lápiz.

NR: Esta columna se escribió antes de que se diera el debate entre Fujimori y Castillo