Parresía: Perú Libre o la rebelión de las masas

A las masas no les gusta que les llamen masas,  más bien se sienten muy cómodos cuando se les denomina pueblo, y bajo esta premisa, al son de una arenga redundante van discurriendo por la vida resumiendo su identidad en un ideal de unión con el que se sienten victoriosos.

La marcha se inició hace tiempo cuando a los bolcheviques les inculcaron  que su destino, era ser un zar  con asiento en el politburó, y esto es lo que ahora esperan conquistar los ronderos peruanos, tras la victoria electoral de los últimos días de la Democracia, en la República que terminará inexorablemente cuando se cumplan doscientos años de frustraciones y sobresaltos.

El Comité Central, compuesto por Lenín, Trotski, Stalin, Kamenev, y Krestinski, de los comunistas  que le cambiaron  la historia a los rusos, hoy se refleja en Cerrón (El dueño del partido), Castillo (El ejecutor), Arana (Caricatura de Rasputín), Mendoza (Ex auxiliar de Nadine) y Humala (El asesino) que serán los gestores del paraíso en tierras que fueron de los Incas.

El concierto de respetables Instituciones como la Iglesia Católica, o el Jurado Nacional de Elecciones, en una actitud paternal digna de elogio, ha logrado facilitar el ejecutor Castillo, para que salga del embrollo que le significaría tener que debatir sus programas de gobierno. En realidad son varios, los que tiene el próximamente mayor jerarca de la Nación, entre sus callosas y agrícolas manos, en una suerte de baraja de naipes, diferentes  probablemente al original con el que se inscribió  para la deslucida primera vuelta.

Lo que debe preocupar no es precisamente  cuál de estos programas escoja, ya que ello será simplemente materia del discurso  que leerá a la hora que sea investido en la correspondiente ceremonia bajo el rojo color de nuestra bandera, dado que el blanco de la pureza que simboliza la inocencia de las virtudes y los méritos, ha dejado de estar impoluto  por las razones que todos saben.

Esta no es una apología al neoliberalismo, es una breve reseña del acontecer político de una Nación extraviada en el oscurantismo propiciado por los ideólogos atrincherados en el Foro de Sao Paulo, que busca  la expansión del socialismo siglo XXI alentada desde Cuba y Venezuela para convertir  Latinoamérica en una confederación de países que cambien la libertad  y la vigencia de los Derechos Humanos, por la dictadura del partido único.

En todo caso tampoco el comentario pretende cambiar el sentido del voto el próximo 06 de Junio, ya que tenemos la sabiduría milenaria de una cultura que nos antecede  desde tiempos antediluvianos, que nos hace firmes en nuestras convicciones, nosotros sabemos lo que es seguridad jurídica, respeto por la propiedad privada, desarrollo sostenible, seguridad climática, seguridad financiera, seguridad educacional, seguridad administrativa, progreso mejora continua y ostentamos los más altos índices de competitividad.

Estamos en el umbral de la fama, y el mundo nos ovacionará como ovaciona a Venezuela, donde el sueldo mínimo  es menor que el valor de una pan…